Fútbol

El Calcio vuelve a sentarse en el banquillo

Di Laurentis y Adriano Galliani, directivos de Nápoles y Milan, respectivamente, aparecen en la lista de nombres de la Policía
Di Laurentis y Adriano Galliani, directivos de Nápoles y Milan, respectivamente, aparecen en la lista de nombres de la Policía

La Policía financiera italiana investiga a directivos y futbolistas, entre ellos Lavezzi y Crespo, por supuesta evasión fiscal y facturas falsas.

El fútbol italiano está de nuevo presente en los expedientes y los documentos de investigación de la justicia transalpina. Milan, Lazio, Nápoles y Juventus son algunos de los equipos del Calcio que, de una forma más o menos directa, están involucrados bajo la acusación de evasión de impuestos y facturas falsas. Según informan los medios de comunicación del país itálico, se trataría de un sistema bien conformado, cuyo objetivo principal era eludir la Hacienda italiana. Hasta el día de ayer, la Guardia de Finanzas (policía fiscal y aduanera), bajo las órdenes de la Fiscalía de Nápoles, ha realizado 58 registros por un valor total de, aproximadamente, de 12 millones de euros. La lista de imputados está compuesta por 64 nombres, entre los que figuran: el consejero delegado del Milan, Adriano Galliani (240.000 euros); el presidente del Nápoles, Aurelio De Laurentiis (8.321 euros); el presidente del Lazio, Claudio Lotito (28.600 euros); el ex dirigente del Juventus, Jean Claude Blanc (37.500 euros); Alessandro Moggi (más de 1 millón de euros), dirigente FIFA e hijo de Luciano Moggi (protagonista del caso «Calciópoli» en 2006).

Entre los imputados, tampoco faltan personalidades del gremio de los futbolistas: el argentino Ezequiel Lavezzi (París Saint-Germain), Germán Denis (Atalanta) y Diego Milito (Racing Club, Argentina); el rumano Adrian Mutu (ASA Targu Mures, Rumanía); o el ex jugador argentino, hoy entrenador del Módena, Hernán Crespo (casi 2 millones de euros). Los delitos que se imputan a los acusados son exclusivamente de carácter tributario, y se habrían cometido durante varias compraventas de algunos jugadores a lo largo de los años. El caso bautizado Fuorigioco (en italiano, «fuera de juego») es responsabilidad de los magistrados de la Fiscalía de Nápoles: Danilo de Simone, Stefano Capuano, Vicenzo Ranieri y Vincenzo Piscitelli. Según la acusación formulada por estos últimos, se había establecido un sistema destinado a evadir los impuestos del que participaban 35 equipos de la liga de fútbol italiana, así pues, tanto de Primera como de Segunda División (Serie A y Serie B).

Según los investigadores, uno de los motivos que podrían explicar un fenómeno tan generalizado son los excesivos precios relacionados con las retribuciones y compraventa de futbolistas en el fútbol italiano. Tal hecho es, probablemente, el que habría empujado a muchos clubes deportivos con dificultades económicas a cometer ilegalidades de tipo fiscal en perjuicio, obviamente, de las arcas del Estado transalpino. Según la Fiscalía, hay muchos fichajes que ponen de manifiesto el sistema del «caso Fuorigioco»: la adquisición de Mutu por parte de la Fiorentina, la de Immobile por parte del Genoa, la de Legrottaglie por parte del Juventus, la de Jankulovsky por parte del Milan o las llegadas de Hernán Crespo y Diego Milito al Inter.

No han faltado reacciones desde algunas de las directivas supuestamente implicadas. El consejero delegado del Milan, Adriano Galliani, quien fue contactado por el Corriere della Sera, se atiene a las palabras de su abogado, quien en todo momento ha afirmado que «no hay nada que temer». Más tarde, un comunicado anunciaba ayer: «La Fiscalía de Nápoles ha notificado a Galliani el cierre de las investigaciones y que, tanto desde un punto de vista tributario como penal, todo pasará a ser archivado».