0-0. La palabra «fácil» no existe en Francia

La campeona del mundo no puede con Polonia en un partido con alternativas

El guardamete de Polonia, Lukasz Fabianski, despeja un balón durante el partido
El guardamete de Polonia, Lukasz Fabianski, despeja un balón durante el partido

La campeona del mundo no puede con Polonia en un partido con alternativas

¡Ojo con Polonia! Podría extraerse del empate que consiguió ante Alemania. Pero en realidad en esta Eurocopa se está demostrando que hay que tener cuidado con Ucrania, Rumanía, República Checa, Albania, Gales.... No hay partido fácil para los favoritos, que casi siempre han acabado ganando en el último minuto. No lo consiguió ayer la selección de Löw ante un oponente que en realidad no es un cualquiera. El empate es sorpresa, sí, pero Polonia ya había logrado vencer a esta Alemania no hace tanto, y en la fase de clasificación, en la que coincidieron, sólo hubo un punto de diferencia entre ellas. Claro que con futbolistas como Lewandowski el peligro siempre está ahí. No consiguió tirar a portería el delantero del Bayern, pero eso no quiere decir que hiciera un mal partido. Su chut más claro lo despejó Boateng en el último momento. Pero, aparte de los remates, el atacante ganó casi todos los balones por alto para generar segundas jugadas, y se peleó con los que son sus compañeros en el equipo de Múnich. Si no llegó a la meta fue porque Hummels estuvo tajante. El defensa empezó torpe, con pérdidas de balón y pases al contrario, pero mejoró y terminó yendo bien al corte en cada acción. No es rápido, pero es listo. Otro caso diferente fue el de Milik, el compañero de Lewandowski en el ataque polaco. Él no marcó porque no fue su noche. Tuvo en la cabeza el gol, pero metió la cara y terminó rematando con la nariz. Después, en su pierna izquierda, pero hizo un «strike», chutó al aire. Se defendía bien Polonia, con orden y garra, y contragolpeaban sus jugadores como diablos. No dan un respiro.

Y Alemania, ¿qué? Pues también tuvo sus ocasiones, por supuesto, pero durante muchos minutos el equipo «rojo» logró sacarle de su posición de comodidad. Comenzó con dominio y ocasiones el campeón del mundo, abriendo el campo por la izquierda, con Hector, y dirigido por Kroos, el jefe del centro del campo. Pero después se nubló. Por mucho que las estadísticas digan que los germanos tuvieron el balón el 70 por ciento del tiempo, no fue una posesión cómoda. El riesgo existía en cada pérdida y el acoso nunca fue total. Hubo alternativas, y si Milik fallaba en el área de Neuer, Özil probaba los reflejos de Fabianski con un lanzamiento desde dentro del área. El medio del Arsenal hizo una segunda parte exquisita. Tiene mucha clase y mucha finura. La regularidad es su punto débil.

Le faltaba claridad a Alemania en la cadena de pases, algo lenta y dando facilidades para que sus bravos rivales llegaran a colocarse y a tapar los huecos. Ante los problemas que estaba teniendo Alemania, Löw cambió la finura por el puñetazo directo. Lo que no estaba consiguiendo con la acumulación de toques de balón, pensó el seleccionador que podría lograrlo con la imprevisibilidad de Schürrle o con la contundencia de Mario Gómez, un tanque alemán de los de toda la vida, por mucho que tenga raíces españolas. Tampoco por ahí llegó el premio.

Terminó colgando balones Alemania y despejándolos Polonia. El empate, en definitiva, deja a los dos en la pista de lanzamiento para llegar a octavos, pero mientras unos se fueron la mar de contentos, otros lo hacen con dudas: «Si no mejoramos en ataque, no llegaremos lejos», piensa Boateng.

- Ficha técnica:

0 - Alemania: Neuer; Höwedes, Boateng, Hummels, Hector; Kroos Khedira; Müller, Özil, Draxler (Gomez, m.72); Götze (Schürrle, m.66)

0 - Polonia: Fabianski; Piszczek, Glik, Pazdan, Jedrzejczyk; Blaszczykowski (Kapustka, m.80), Krychowiak, Maczynski (Jodlowiec, m.76), Grosicki (Peszko, m.88); Milik, Lewandowski

Árbitro: Björn Kuipers (HOL), amonestó a los alemanes Khedira, Özil y Boateng, y a los polacos Maczynski, Peszko y Grosicki

Incidencias: Partido de la segunda jornada del grupo C de la Eurocopa de Francia disputado en el Estadio de Francia de Saint Denis ante unos 80.000 espectadores. EFE.