Con espíritu de remontada

España se ha planteado los días posteriores a la derrota contra Croacia como si tuviera que levantar una eliminatoria en contra. El partido contra Italia empieza de cero, pero se trata de mejorar el ánimo.

Piqué, Casillas y Bartra conversan sonrientes durante el entrenamiento de la Selección
Piqué, Casillas y Bartra conversan sonrientes durante el entrenamiento de la Selección

España se ha planteado los días posteriores a la derrota contra Croacia como si tuviera que levantar una eliminatoria en contra. El partido contra Italia empieza de cero, pero se trata de mejorar el ánimo.

La Selección española busca motivos para la esperanza desde la derrota ante Croacia el pasado martes. El trabajo de mentalización para superar el golpe de la primera fase empieza por los mismos futbolistas. Son ellos los primeros que trabajan para transformar un ambiente de decepción por una oportunidad perdida en optimismo. «Son jugadores de muchísima experiencia, que están acostumbrados a rendir cada tres días en partidos de máxima tensión. No ha sido necesario reconducir nada. A los diez segundos de terminar ellos ya saben cuál es la píldora para cambiar», explica el preparador físico Javier Miñano.

Fueron varios los jugadores que abandonaron el martes el estadio de Burdeos insistiendo en que no estaban eliminados. La sensación era de derrota casi irreparable, pero los octavos empiezan de cero. Por eso la mentalización de los futbolistas ha sido parecida a la que utilizan para remontar una eliminatoria en contra.

Gerard Piqué es el ejemplo. «Dejemos de buscar polémica e intentar ganar la Eurocopa todos juntos», decía nada más acabar el encuentro contra Croacia en su cuenta de Twitter. El central del Barcelona es uno de los líderes del vestuario, uno de los veteranos y uno de los que más hacen por que el optimismo se contagie. «Acaba de jugar, está todavía con las pulsaciones altas, con mucha tensión y a los diez segundos de terminar el partido tiene la capacidad de reconducir esto hacia un mensaje de unión, de ilusión y de fortaleza», recuerda Miñano.

Lo han hecho muchos otros en los cuatro días que han pasado desde la derrota. Empezando por Iniesta. «Somos España», insistía después de perder contra Croacia. Era un mensaje para ellos mismos más que para el enemigo.

Los veteranos se sienten en la obligación de animar a los más jóvenes. En parte por convencimiento y, en parte, porque es su trabajo. Casillas se mantiene cerca de De Gea a pesar del alboroto generado alrededor de la portería desde el comienzo de la concentración. Un alboroto que se ha incrementado en los últimos días. «Vamos, España», decía ayer el portero titular de España en Twitter. Un medio que se ha convertido en su forma de expresarse después de la única rueda de prensa que ha ofrecido en Francia. «Sólo es derrotado el que pierde la ilusión. Gracias por las críticas, me motivan. A seguir luchando», decía después de perder ante Croacia.

Para Juanfran, por ejemplo, el optimismo es natural. Él es el primero en levantarse después de una derrota. Lo hizo cuando falló el penalti decisivo en la final de Milán y lo ha vuelto a hacer esta semana en la concentración de la Selección.

«Ni antes éramos tan buenos ni ahora tan malos. Ya sabemos cómo funciona nuestro mundo. No hay que mirar atrás. España es España, juega bien y tiene un buen equipo. Vamos a respetar a todos, pero miedo creo que no tenemos a ninguno de los rivales», reflexiona Nolito.

Con el paso de los días, los jugadores españoles se han ido convenciendo de que la derrota contra Croacia fue más un accidente provocado por errores puntuales que una consecuencia lógica del juego. España dominó la mayor parte del encuentro, Morata tuvo ocasiones para marcar algún gol más, Sergio Ramos falló un penalti y Aduriz remataba a portería en la acción anterior al gol de Perisic. Se demostró, además, que Bruno es una buena opción para manejar el centro del campo al lado de Busquets cuando las cosas se complican.

Tampoco encuentran motivos los jugadores para pensar que hubiera sido mejor un cruce contra Portugal que contra Italia, a pesar de que el camino hacia la final se prevé más complicado ahora. Alemania y Francia se asoman como presuntos rivales en las próximas rondas si España consigue seguir avanzando. Es un reflejo del camino que tuvo el Atlético para alcanzar la final de la Liga de Campeones. «Hay que salir al campo y salir a ganar. Dándolo todo en el campo tienes más posibilidades de ganar que cuando no lo das. Hay gente que tiene hambre de ganar y es la mejor forma de afrontar el cuadro para llegar hasta la final y ganarla», recuerda Koke.

Y como nada une más que un enemigo común, ayer Gerard Piqué difundió un vídeo en el que se atacaba la forma de trabajar de algunos periodistas deportivos. «El mal rollo lo creáis vosotros», insistió Jordi Alba después en la conferencia de prensa. «No hay mal rollo en la Selección. Lo creáis la Prensa. No todos, pero sí la mayoría», añadía.