Fórmula 1

2014, el año del cambio

Motores, aerodinámica, caja de cambios... Los monoplazas se transforman la próxima temporada

Red Bull por delante de Ferrari. La escudería austríaca, que ha sido la gran dominadora esta temporada, volverá a ser favorita el año que viene a pesar de los numerosos cambios
Red Bull por delante de Ferrari. La escudería austríaca, que ha sido la gran dominadora esta temporada, volverá a ser favorita el año que viene a pesar de los numerosos cambios

La Fórmula-1 de la próxima temporada tendrá una regulación técnica que supone un cambio drástico en relación con los monoplazas que hemos conocido hasta ayer mismo. El gran objetivo de las modificaciones es acercarse mucho más a la realidad de la industria del automóvil y desarrollar tecnologías que puedan adaptarse a los coches de calle.

- Motores de seis cilindros. Hace décadas desaparecieron los propulsores de 12 cilindros, posteriormente los de 10 y ayer se disputó su última carrera con bloques de 8. Desde el próximo año la F-1 empleará motores turbo de seis cilindros que tendrán un menor tamaño y potencia. Esto no significa que los coches vayan a correr menos, pero sí obliga a los ingenieros a replantear la configuración. Con menor capacidad, el reto consistirá en sacar el mayor rendimiento posible. Empezará una nueva batalla tecnológica para buscar materiales de última generación que reduzcan el peso y soporten mayores temperaturas. La fiabilidad será otro de los caballos de batalla de los departamentos técnicos, ya que al tratarse de una nueva vía de experimentación, los datos virtuales pueden tener cierto desfase respecto a la realidad.

- Aerodinámica. Los ingenieros pensaban en un principio que tendría mucha menor importancia que en los últimos años, pero... los inventos de Adrian Newey para usar los gases del escape y así ganar mayor apoyo aerodinámico en curvas le han devuelto la importancia. En las últimas semanas todos en el «paddock» coinciden en que se vivirán nuevos retos.

- Desarrollo del ERS. Dispositivos como el KERS –el sistema que convierte el calor de los frenos en energía para aumentar la potencia del motor durante varios segundos mediante baterías– tomarán todavía mayor importancia y es aquí donde empieza a existir el acercamiento con los vehículos de calle. Se denominarán «ERS», también recogerán el calor del turbocompresor y pasarán a funcionar de los seis segundos actuales a 33. Deportivos como «LaFerrari», lanzado al mercado hace unos meses, emplean un sistema muy parecido.

- Caja de cambios de ocho marchas. Al igual que ocurre en las grandes berlinas del mercado para reducir el consumo de combustible, las cajas de cambios adoptarán una velocidad más, hasta ocho, aunque en este caso la rebaja del gasto no será demasiado relevante. El ahorro será mínimo.

- Un solo escape. Para evitar suspicacias con el uso de los gases, sólo estará permitida una salida de escape colocada en la zona central posterior y sin ninguna parte de la carrocería a su alrededor para evitar así cualquier tipo de canalización. Actualmente estaba regulado de forma similar, pero algunos equipos encontraron en el efecto físico denominado «coanda» la forma de hacerlo sin infringir la norma. Durante la pretemporada y las primeras carreras del año, la polémica estará garantizada. En la F-1 la convivencia con el reglamento siempre viaja en el límite de la legalidad y será la FIA, con sus no siempre justas decisiones, la que marque el camino.

- Mercado de pilotos. Todos los equipos favoritos sufrirán altas y bajas. Webber será sustituido por Ricciardo en Red Bull; Raikkonen, por Maldonado en Lotus; el finés recalará en Ferrari junto a Fernando Alonso, y en McLaren, de momento, parece que Button seguirá junto a una joven figura como Magnussen, que sólo tiene 21 años. Hamilton y Rosberg seguirán en Mercedes.

- Nuevos circuitos. El calendario pasará de 19 a 21 carreras y se incorporarán circuitos en países como Rusia y México. Estados Unidos tenía programada una segunda carrera, pero no parece que la pista esté acabada a tiempo. India desaparece de la F-1 y su puesto lo tomará Austria, de la mano de Red Bull, la gran dominadora de los últimos años.

Renault-Newey, el dúo más temido

Mucho se ha hablado del ingenio de Adrian Newey para crear un coche imbatible, pero el papel de Renault como suministrador de motores también ha sido vital. Fueron ellos quienes respondieron a todas las demandas del ingeniero por complejas que resultaran. En 2014 ambas partes seguirán juntas y muchos en el «paddock» esperan una nueva temporada de dominio antes de que Newey deje la F-1 para diseñar un barco ganador para la Copa América de vela.