Copa del Rey

Barcelona

4-0: Once metros de diferencia

El Barça supera las ausencias de Messi y Valdés con dos goles de penalti. Cuando el Granada jugaba con diez, llegaron dos tantos más

Iniesta, rodeado de jugadores del Granada
Iniesta, rodeado de jugadores del Granadalarazon

El Barça supera las ausencias de Messi y Valdés con dos goles de penalti. Cuando el Granada jugaba con diez, llegaron dos tantos más

A Fábregas le hicieron un penalti y lo marcó Iniesta. A Andrés le hicieron otro y lo marcó Cesc. Así, desde los once metros el Barcelona se fue olvidando poco a poco de las ausencias de Valdés y de Messi, que aplaudía desde el palco los goles que él no podía marcar. Los dos penaltis que cometió Foulquier marcaron las distancias que no parecieron tan grandes mientras al Granada le duraron el espíritu futbolístico y once jugadores en el campo.

Al Barcelona le costaba jugar, encontrar los huecos en la defensa granadina, aunque Alexis se esforzara desde la banda derecha por aclarar un poco el fútbol en medio de tanta espesura. El chileno no es Messi, pero ya ha marcado los mismos goles que él en Liga. Ha superado las dudas de sus primeros tiempos en Barcelona y, con dos años de retraso, empieza a asomar el futbolista que Guardiola se empeñó en fichar. Consiguió el tercero a pase de Neymar y Pedro completó la goleada en los momentos finales. Para entonces, el Granada ya se sentía derrotado. Había perdido a Iturra, expulsado por dos amarillas, y la ilusión por conseguir algo de provecho.

Hasta entonces, el equipo de Lucas Alcaraz se atrevió a salir con la pelota jugada desde el fondo y a probar a Pinto desde lejos. Siempre desde el pie de Piti, con un disparo lejano que terminó en el larguero. Después, con una falta directa que Pinto atrapó junto al poste. El guardameta del Barcelona tapó también en la segunda mitad un disparo de Nyom, que avanzó hasta que se le acabó el campo y se encontró con el portero rival.

En el Barcelona faltaba Messi, el gol, pero tampoco estaba Xavi. El centrocampista internacional es el estilo, la idea del equipo azulgrana y sin él, todo se vuelve un poco más oscuro. Aunque no esté en su mejor momento y en el campo aparezcan Iniesta y Cesc. Entre los dos elaboraron lo poco que recordaba al Barcelona de los mejores momentos. Por delante, Neymar ocupaba el centro del área en lugar de Messi. Pero ahí se siente encerrado, sin libertad para llegar como a él le gusta, eliminando rivales por el camino.

Con el partido decidido, Martino se animó a mirar al banquillo y dar una oportunidad a Adama Traoré, un extremo de 17 años, de origen malí, pero nacido en Hospitalet que se atreve con todo. Ha jugado ya algunos minutos con el filial esta temporada y, después de sustituir a Neymar, no tuvo miedo cuando recibió la pelota para encarar a los contrarios y marcharse, más por potencia que por habilidad.

Martino sigue ganando partidos, pero, además, intenta asegurar el futuro de su club. También dio posibilidades a Sergi Roberto, del que dice que algún día «quizá sea la bandera del Barcelona». Pero, por el momento, los símbolos de su equipo son los que no estaban: Xavi, Messi y Valdés. Aunque, por suerte para el Barcelona, estaban Iniesta y Cesc. Y dos penaltis.