Lopetegui devuelve la ilusión

La investidura del nuevo técnico resultó un éxito y España aprobó con mayoría absoluta en Bélgica. David Silva, autor de los dos goles

La investidura del nuevo técnico resultó un éxito y España aprobó con mayoría absoluta en Bélgica. David Silva, autor de los dos goles

Lopetegui salió bendecido del estadio Rey Balduino. Su investidura como seleccionador nacional fue refrendada por mayoría absoluta. La Selección se marcó un buen partido, minimizó a Bélgica y demostró que el futuro puede ser excelente. La dulce transición, el paso de Del Bosque a Lopetegui –con Casillas de espectador en Oporto– estuvo marcado por la personalidad del equipo de Julen, por la facilidad para imponerse al rival, siempre se jugó al ritmo del equipo español, y porque pasados los cinco primeros minutos, comenzó su paseo militar ante un rival que se cayó muy pronto y en el que todavía no se nota la mano del español Roberto Martínez, al que le espera una dura tarea para reflotar una selección con más nombre que juego, que mantuvo el mismo tono gris que en la Eurocopa.

Lopetegui fue fiel a lo que había ensayado en los tres días que ha convivido con los jugadores y la presencia de Silva por Nolito tampoco puede sorprender porque el centrocampista canario, a la postre autor de los dos goles y uno de los mejores del partido, disputaba su encuentro 104.

No engañó, pues, Lopetegui en su debut. España apostó por tener la pelota, por ser ofensiva, por buscar las mejores opciones de pase y por presionar cuando había pérdida del balón. Para ser un partido, con perdón, veraniego, a principios de temporada, el ritmo de la Selección fue bastante alto. Los jugadores no se dejaron nada en el vestuario y desde el primer minuto entendieron lo que quería su entrenador.

De Gea, muy seguro , y con poco trabajo. Sólo metió una mano con mucho acierto a un remate de De Bruyne cuando Bélgica trataba de enmascarar su penosa actuación. Firmeza defensiva, sin problemas ni sobresaltos. El regreso de Carvajal fue excelente. El lateral del Madrid intervino en la jugada del primer gol y fue un cuchillo por la banda derecha en donde encontró una gran colaboración en Vitolo. El sevillista es un chico para todo, está en un gran momento y participó en las dos jugadas decisivas del encuentro. De un pase suyo, con dejada de Diego Costa a Silva llegó el primer gol. Y una internada en la que superó en velocidad J. Lukaku acabó en penalti por derribo del defensor. Silva no perdonó desde los once metros y cerró, a la postre, el triunfo español con su tanto.

Lo peor para España fue el percance de Morata. Sufrió un golpe en el muslo derecho (m. 23) y tuvo que retirarse. Y allí apareció Diego Costa para jugar como en él es habitual. Malos controles, velocidad, remates lejanos, pelea, lucha, fiel a sus características. Con personalidad, con alguna pizca de ansiedad, se movió bien entre las líneas belgas porque encontró espacios para jugar y correr. Y eso lo agradece el jugador del Chelsea, que ya había advertido que no iba a cambiar su forma de ser.

Con Diego Costa en el campo llegó el primer gol. España ya mandaba; tenía en David Silva y a Thiago a sus dos organizadores, con un Koke en un tono más bajo, jugando por dentro, que fue el encargado de la estrategia. Lanzó córners y faltas, a las que respondieron Piqué y Sergio Ramos con sendos cabezazos. Busquets era el eje. Lee los partidos a la perfección, fue el ancla del equipo y se metió entre los centrales cuando fue necesario. Como los belgas no apretaron en exceso, el centro del campo jugó con comodidad, combinó, llegó con peligro a la meta de Courtois y fue muy superior al que tenía enfrente. Ni los Hazard, Witsel y De Bruyne, que siempre estuvieron maniatados por los españoles. Thiago ofreció pases buenos, detalles de calidad y juega sobrado porque tiene talento. Buscó pases por dentro para Diego Costa y abrió el juego a las bandas para las carreras de Vitolo. David Silva dio un curso de personalidad. Toca, conduce y corre con el balón pegado al pie, busca al compañero mejor situado y se asocia con criterio. El remate del primer gol tras la dejada de Diego Costa fue perfecto y Courtois no pudo hacer nada. En el penalti, tampoco dio opciones al ex rojiblanco.

Como Bélgica todavía no ha encontrado las soluciones a su juego, sufrió mucho el equipo de Roberto Martínez –otro debutante– porque las transiciones españolas y la presión impuesta por los de Lopetegui les maniató. Allí no apareció nadie para poner ideas al servicio del colectivo. El rojiblanco Carrasco estuvo muy mal. Hazard y De Bruyne tienen calidad con el balón, pero apenas lo tocaron. Witsel también estuvo apagado y Naingoolan es un corredor de fondo, que hace de pivote defensivo y que no brilló. Intentó el lanzamiento lejano, sin encontrar resquicios para ellos. Origi y Lukaku fueron islotes en un equipo que bajó muy pronto la guardia, que pareció desubicado y sin ritmo. Con calidad sólo no se puede jugar y ayer España le pasó por encima con más facilidad de la prevista.

Lopetegui entra con el pie derecho en una Selección en la que debutó Saúl y en la que hubo minutos para Azpilicueta, Bartra y Lucas Vázquez. Notable de los buenos para el equipo, que comienza una nueva etapa con un partido muy bien jugado para que los aficionados vuelvan a creer. Hay que mirar el futuro con óptimos porque la España de anoche en Bruselas dejó muchas cosas buenas. Vuelve la ilusión.

- Ficha técnica:

0 - Bélgica: Courtois; Meunier, Alderweireld, Vertonghen, Jordan Lukaku; Nainggolan (Dembélé, m.46), Witsel; De Bruyne (Defour, m.87); Carrasco (Mirallas, m.77), Hazard; y Origi (Romelu Lukaku, m.67).

2 - España: De Gea; Carvajal (Sergi Roberto, m.85), Piqué (Bartra, m.59), Sergio Ramos, Jordi Alba (Azpilicueta, m.59); Busquets, Koke, Thiago; Vitolo (Saúl, m.75), Silva (Lucas Vázquez, m.75) y Morata (Diego Costa, m.27).

Goles: 0-1, m.33: Silva. 0-2, m.62: Silva, de penalti.

Árbitro: Benoit Bastien (Francia).

Incidencias: encuentro amistoso disputado en el estadio Rey Balduino de Bruselas ante unos 38.000 espectadores