Julen Lopetegui: «Mirar atrás no nos va a hacer competir mejor»

Julen Lopetegui / Seleccionador español de fútbol. Dice que le han felicitado casi las mismas veces que le han preguntado dónde se mete, pero es un hombre feliz e ilusionado con el cargo de seleccionador y con la misión de clasificar a España para el Mundial de 2018.

Julen Lopetegui
Julen Lopetegui

Dice que le han felicitado casi las mismas veces que le han preguntado dónde se mete, pero es un hombre feliz e ilusionado con el cargo de seleccionador y con la misión de clasificar a España para el Mundial de 2018.

Julen Lopetegui (Asteasu, 1966) no ha cumplido todavía dos semanas en el cargo de seleccionador, pero parece que lleva toda la vida. Conoce el oficio, porque él ya ha hecho el mismo trabajo con las categorías inferiores y porque ha visto cómo otros se desgastaban en el trabajo con los mayores. Quizá por eso se fija en el pasado como ejemplo para construir el futuro de la Roja, pero sin obsesionarse.

–¿Se siente como si regresara a casa?

–Sí. Conoces a todos y eso te facilita la incorporación. Simplemente es una situación diferente.

–El nombramiento, ¿lo ve como un orgullo, una ilusión o una responsabilidad?

–Lo veo como un auténtico privilegio. Entrenar a la Selección española es una ilusión, una alegría, pero todos somos conscientes de la responsabilidad que conlleva el cargo y de lo que representa. Eso hace que tengamos esa mezcla de sentimientos, pero prevalecen sin ninguna duda la ilusión y la alegría de ocupar un cargo tan importante.

–¿Es lo máximo para un entrenador?

–Es uno de los puestos donde a cualquier entrenador le gustaría estar. Cada uno tiene sus preferencias, pero es un honor el poder representar y entrenar a la Selección.

–Ya dijo en su presentación que, cuando surgió la posibilidad, para usted era una prioridad.

–Es cierto que estaba a punto de embarcarme en otra aventura que también nos ilusionaba mucho, pero cuando recibimos la llamada de la Selección no miramos nada más y nos centramos en ello.

–¿Se trabaja más tranquilo en la Federación que en un club?

–Es diferente. Hay matices que lo diferencian, pero la exposición de un seleccionador español o de cualquier país futbolero, y España lo es, es importante y uno lo asume con gusto y sabiendo cuál es esa otra parte de la responsabilidad. Hablando del matiz profesional, el día a día es diferente, pero no menos intenso. El trabajo de un seleccionador es tremendamente intenso, pero en facetas diferentes a las de un entrenador en el día a día. Cuando se parecen es cuando tú tienes a los jugadores delante, en esos pocos momentos. Ahí es donde tienes que incidir y aprovechar esos pocos momentos que tienes para tratar de que tu mensaje cale lo mejor posible.

–Esa escasez de tiempo hizo que la preparación para la Eurocopa fuera extraña. ¿Le preocupa?

–Hay que tratar de adaptarse a la realidad actual. Hay una realidad que no podemos cambiar ni queremos, porque el fútbol español goza de muy buena salud a nivel de clubes y eso es bueno para todos, también para los jugadores. Trataremos de adaptarnos y dar la mejor respuesta a esa realidad, en la que sí podemos incidir y cambiar para aprovechar el tiempo de la manera que entendamos que es mejor.

–¿Su experiencia como seleccionador en las categorías inferiores es una ventaja?

–Es evidente que a muchos de los jugadores los conozco y ellos te conocen. Estás en un vestuario diferente y somos perfectamente conscientes, pero hay un conocimiento mutuo y sabemos lo que son y lo que pueden dar.

–¿Esa generación que ganó la Eurocopa sub’21 en 2013 está preparada para tomar el relevo?

–El fútbol español ha tenido la mejor generación de toda su historia y podría decir que una de las mejores de la historia del fútbol. Yo creo que no es bueno ni justo para los chicos comparar, pero estoy seguro de que estos chicos y las generaciones que vienen y que ya tienen un buen presente son jugadores con calidad, con mucha personalidad, con una gran ambición y carácter inherente al rendimiento a máximo nivel. Y luego hay jugadores que han dado muchísimas cosas al fútbol español y que todavía tienen muchas cosas que ofrecernos. Estando muy orgullosos del pasado y tremendamente agradecidos, sabemos que mirar atrás no nos va a hacer competir mejor. Y eso sí tenemos que tenerlo claro.

–¿Se echó en falta ese carácter en la Eurocopa?

–En el formato de competición de Europeos y Mundiales cualquier mínimo error o cualquier detalle te puede dejar fuera y en los últimos campeonatos ha sido así. Cualquier mínimo detalle te deja fuera o al contrario. Portugal, por ejemplo, en un formato anterior no se hubiera clasificado para cuartos y es la campeona con tres empates en la primera fase y habiendo quedado tercera. No te vale hacer una gran fase de grupos. Debemos ser conscientes de que debemos y podemos mejorar en cosas y debemos focalizar nuestra energía en eso, siendo conscientes de que tenemos una fase de clasificación muy dura, muy exigente y que arrancamos de cero a cien, con rivales por delante complicados y duros. Pero también puede ser una oportunidad para que ellos demuestren su potencial.

–¿Ha analizado los partidos de España en la Eurocopa?

–Los he visto, pero como observador. Los análisis los haremos de puertas para adentro.

–En la segunda jornada de la clasificación para el Mundial España vuelve a encontrarse con Italia. ¿Es demasiado pronto?

–Es lo que es y no podemos pararnos a pensar. Tenemos que tratar de dar la respuesta que consideramos más adecuada y prepararnos, prepararnos mucho para los partidos que vienen. Ahora en septiembre tenemos un partido inicial amistoso muy exigente contra uno de los mejores equipos que hay en el panorama mundial en cuanto a calidad, como es Bélgica. Luego empezamos la clasificación contra Liechtenstein en casa y nos jugamos los primeros tres puntos. Ya hablaremos más adelante de esa doble salida, la de Italia y la de Albania, un rival también complicado, como van a ser Macedonia e Israel. Todos los equipos están muy preparados tácticamente, trabajan bien y puedes ser superior a ellos, pero otra cosa es que les ganes.

–¿El estilo se puede discutir?

–El estilo lo marca el perfil del jugador español. Pero en las respuestas defensivas y ofensivas todos los equipos tratan de evolucionar y de ser un equipo más rico y eso es lo que vamos a tratar con mi humilde aportación. Trataremos de mejorar, pero creo que el estilo lo marca el perfil del propio jugador. Habrá matices y situaciones donde entenderemos que habrá que jugar o matizar el partido de diferente manera.

–¿Se puede decir que la base va a seguir siendo la misma?

–Yo creo que hay gran número de jugadores que va a seguir estando. Seguramente habrá también algún jugador que no haya estado en la Selección, pero todavía no tenemos cerrada la lista. En el mes de agosto nos toca hacer un trabajo importante de observación, porque seguramente el mes más complicado de analizar al jugador es éste, porque el estado de forma no es todavía muy visible, porque un jugador ha llegado más tarde y tenemos que tratar de tener todo eso en cuenta para la primera lista.

–¿Le molesta que le pregunten por Casillas, que se personalice tanto?

–No. Lo entiendo. Entiendo perfectamente lo que me preguntáis y, además, forma parte de esta situación. Vosotros también entenderéis lo que yo os responda y de esa manera nos entenderemos todos [sonríe]. Cuando llegue el momento daremos las respuestas y lo haremos convencidos de que es lo adecuado en base a las razones que consideremos y que hayamos analizado.

–¿Está España en condiciones de volver a ganar, de volver a ser favorita?

–Vamos a ir partido a partido, que es una frase que está de moda, pero es la realidad del fútbol. No hay otra verdad. Iremos dando respuesta a los problemas según vayan viniendo: la primera lista, el primer partido, la competición y a conseguir el objetivo, que es el de la clasificación. Va a ser complicado, difícil, pero tenemos puesta toda nuestra ilusión y nuestra ambición.

–¿Ha hablado con Del Bosque?

–Sí, he hablado con él. Tenemos una relación, a nadie se le escapa, muy cordial, de gran estima y de gran admiración por mi parte. Hemos hablado y hemos intercambiado también alguna idea. Siempre que habla Vicente es una oportunidad para escuchar. Tiene mucha experiencia y cualquier cosa que diga se escucha con muchísima atención.

–¿Se ha sido injusto con él en los últimos tiempos?

–Queda fuera de toda duda el trabajo de Vicente del Bosque y de Luis Aragonés anteriormente. Van a quedar ambos para los anales del fútbol español, europeo y mundial y con eso queda todo dicho. A los análisis a corto plazo no les doy más importancia. [Quedará] el reconocimiento y el agradecimiento del fútbol español a todo lo que ha dado y a todo lo que ha hecho [Vicente] por el fútbol español, a lo que ha conseguido y a la forma en que lo ha conseguido. Las dos cosas son muy importantes.

–¿La tensión mediática existente entre Madrid y Barcelona le preocupa?

–Me preocupe o no, son cosas que tampoco puedes controlar y que tienes que aceptar. Trataremos de que no nos afecte ni a nosotros ni a los jugadores y que cualquier tipo de problema lo resolvamos, y espero sobre todo que no los haya. Me preocupa sobre todo lo que el jugador piense, lo que el jugador crea. La emoción y la ilusión de cualquier futbolista por defender a la Selección; que esa ilusión, esa ambición, ese hambre se mantengan absolutamente intactas es algo imprescindible y necesario. Cualquier jugador que venga a la Selección tiene que transmitirnos eso, ambición, intensidad, hambre y querer estar aquí y eso es lo que realmente nos preocupa.

–¿Un seleccionador tiene que ser más gestor de grupos que entrenador?

–Quiero pensar que tiene que ser las dos cosas. Un entrenador también es un gestor de grupos. Trataremos de gestionar lo que tengamos entre manos en cualquier momento sabiendo que tenemos que afrontar de buen grado la responsabilidad que implica el cargo. La parte de entrenador también es importante y trataremos de llevarla a cabo.

Lopetegui llega acompañado por dos hombres de su confianza. Pablo Sanz, ex compañero suyo en el Rayo, será el segundo entrenador, y Óscar Caro, procedente del Alcorcón, será su preparador físico. Para completar el cuerpo técnico cuenta con dos hombres más que han trabajado con Vicente del Bosque. José Manuel Ochotorena será el preparador de porteros y Antolín Gonzalo, que sustituyó a Paco Jiménez tras la Eurocopa de 2012, continuará encargándose de los informes y los análisis de los rivales.