Los favoritos de Del Bosque

Pedro es uno de los indiscutibles para Del Bosque

«Si volviera a ser jugador de fútbol, me gustaría ser Sergio Busquets». Así desactivó Vicente del Bosque la polémica sobre el doble pivote tras la derrota en el primer partido del Mundial ante Suiza. A Busquets se le discutía, pero siempre fue imprescindible para el seleccionador. El paso de los partidos y de los años ha dado la razón al técnico, que siempre apreció del centrocampista azulgrana su capacidad para mantener la posición en defensa y entregar la pelota en buenas condiciones a los compañeros.

La misma reacción tuvo Del Bosque cuando era Xabi Alonso el que «sobraba» en el centro del campo durante la primera fase de la pasada Eurocopa. La respuesta de Xabi al apoyo del seleccionador fue marcar los dos goles de la Selección en los cuartos de final contra Francia.

Algo parecido ha sucedido con Arbeloa en los dos últimos encuentros. Se le culpó del tanto de Finlandia. «Arbeloa ha estado fantástico ante Ribery», explicó después del partido el seleccionador. Daba igual que al técnico le hubieran preguntado por la actuación de los menos habituales, como Valdés o Monreal. Él siempre defiende a los suyos. Con Pedro no ha tenido que recurrir a los halagos. Le ha bastado con convocarle cuando peor estaba, como en la pasada Eurocopa. Desde que empezó el curso, nadie ha conseguido tantos goles como él. El canario supo ayer que estará diez días lesionado tras marcar en Francia.

Del Bosque confía en su gente. Con ellos ha conseguido éxitos que se le negaban al fútbol español: ganó el Mundial, derrotó a Francia en un partido oficial por primera vez y el martes volvió a hacerlo, pero en Francia. «Siempre me he sentido jugador de esta Selección, incluso cuando estaba fuera. Y ha sido por todo el cariño que me han dado. No sé cómo voy a poder pagarlo», reconoce Villa.

Pedro es uno de los indiscutibles para Del Bosque

El partido de España en Saint Denis fue histórico y no sólo por tratarse de la primera victoria de la Selección en partido oficial en territorio galo. Las cifras de audiencia televisiva del encuentro también fueron extraordinarias. El partido fue seguido por 10.522.000 espectadores. Más de uno de cada dos españoles que estaban viendo la televisión estaban conectados a Telecinco para seguir el partido. La cuota de pantalla alcanzó el 52,5 por ciento y el minuto de oro se produjo a las 22:50 horas, cuando 13.497.000 personas (62,4 %) disfrutaban de los últimos instantes de la victoria de «La Roja» en París. El Francia-España del martes se ha convertido en el partido de clasificación de la Selección más seguido de los últimos veinte años. Sólo el España-Dinamarca del 17 de noviembre de 1993, valedero para la clasificación del Mundial de Estados Unidos le supera.