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«Quince días para levantar la cabeza»

Cristóbal Soria, exdelegado del Sevilla.
Cristóbal Soria, exdelegado del Sevilla.larazon

«Oye Nacho, vete a la Puerta 52, repito 52, a ver qué te cuentan hoy». Está crecido Cristóbal Soria y no hay manera de que se deje de ironía cuando le recuerdo que es la 55 y que ahí se han llevado muchos revolcones. Él y su Sevilla. Pero la realidad es que al final el Real Madrid de Benítez conoció la derrota por vez primera. Curioso compañero elegí para vivir el partido ante el Sevilla con la intensidad que merecía. Cristóbal Soria, tan antimadridista como sevillista. Nos juntamos en la sala VIP de «El Chiringuito» y a jugar.

- «¿Y Karim?»

Para empezar, me pinchó con Benzema. «¿Karim por qué no juega?», me preguntaba una y otra vez. Como siempre intentando desestabilizar y fijándose más en lo extradeportivo que en lo deportivo. «Sale de una lesión, no seas mal pensado. En el clásico estará seguro», le contesté.

- «A Ramos, ni la hora»

Pero nada le enciende como Ramos. Cuando fue sustituido por el golpe en su hombro lesionado, le pregunté: «¿Por qué no le aplaudes, Cristóbal, si es sevillista de corazón?». Pero nada. «Yo a un rival no le doy ni la hora y jamás aplaudiré a alguien que no lleve la camiseta de Sevilla», dijo. Le respondí que a Messi sí que le aplaude y se hizo el silencio... «¿Te ha gustado el gol?», le había dicho yo antes. «Que nos venga a meter un gol de chilena a nosotros éste, que ha mamado de mis pechos...» Le veía contrariado, así que insistí: «¿Pero es un golazo, no?» Y me lo reconoció, aunque con la boca muy pequeña.

- Leña a Kiko

Por supuesto, Cristóbal no perdió la ocasión de hacer leña con Kiko Casilla tras el empate: «Ha hecho un Diego López con la guitarra», se cachondeaba. Le pedí que no utilice a nuestro portero «para sus vendettas. Es un porterazo y todos pueden fallar». Eso sí, tuve que soportar cómo me celebraba los tres goles a pleno pulmón en la cara, y es que nuestro amigo Soria lo empezó pasando falta, con el empate se liberó y terminó viniéndose muy arriba. Por cierto, con Casemiro, se no se apea del burro. «En coberturas será un maestro, pero hay que sacarle la uña del dedo gordo al balón con el disparo que ha hecho». Incorregible.

- «Sufrí mucho»

Sufrí, sí. Y más con la sonrisita de Cristóbal al lado. Siempre he defendido a este Real Madrid, pero así no puede seguir. Hace falta cerrar mucho antes los partidos y tener más pegada. Quedan quince días para el clásico, para reflexionar y levantar la cabeza.