Isco, la magia del líder

Dos golazos, el segundo en el minuto 90, y una actuación deliciosa del mediapunta dan al Real Madrid un triunfo clave ante el Sporting, que se adelantó dos veces y soñó con el empate.

Isco celebra su segundo gol en el minuto noventa del partido.

Dos golazos, el segundo en el minuto 90, y una actuación deliciosa del mediapunta dan al Real Madrid un triunfo clave ante el Sporting, que se adelantó dos veces y soñó con el empate.

Isco. Sería imposible explicar lo que pasó en El Molinón sin empezar con el nombre del jugador del partido. Porque la función que despachó en Gijón el mediapunta fue sencillamente deliciosa, culminada con uno de esos goles que deciden títulos de Liga. Una bofetada para aquellos que critican al malagueño argumentando que es más «bonito» que efectivo. Se asomó a la frontal del área cuando todos los corazones estaban a doscientos y giró la cadera para que Cuéllar anticipara un lanzamiento al palo largo. Hacia allí empezó el movimiento el portero, pero los planes de Isco eran girar el tobillo y sorprender al palo corto. Por allí entró el balón y tres puntos que acercan un poquito al Madrid al campeonato.

Si los blancos acaban siendo campeones habrá sido gracias a la profundidad de su plantilla y a la buena gestión que de ella está haciendo Zidane. Otra vez apostó el francés por la segunda unidad. Nueve de los que no fueron titulares frente al Bayern estaban en el once inicial y más caras nuevas habría habido si Sergio Ramos y Nacho no fueran los únicos centrales disponibles de la primera plantilla. No hay recambios para ellos, pero sí para todos los demás. El resto de los elegidos para ganar al Sporting podrían entrar dentro del grupo de «los otros», lo que no significa que su calidad no sea suficiente para ser protagonistas en cualquier grande de Europa.

Precisamente Isco es de los que sería titular con regularidad casi en todos lados, pero en un lugar como el Real Madrid esto tiene que pelearlo cada día. Y no hay mejor forma que con actuaciones como la de Gijón, una combinación perfecta de talento, magia, calidad, personalidad, eficacia y hasta liderazgo. Lo malo es que los genios no funcionan como el que va a la oficina a ordenar papeles; la inspiración es caprichosa buscando sus momentos. Por eso, la renovación del malagueño genera debate, aunque después de su recital es más complicado no firmarle un contrato por una cifra cercana a lo que pide. Isco, junto a James, miró con excesiva tranquilidad cómo Vesga llegaba a la frontal del área y le daba a Cop la asistencia del primer tanto del Sporting. Quedó demostrado que ni él ni el colombiano tienen alma de centrocampista. Ellos viven felices más arriba, cerca de la portería contraria, donde arrancó Isco su gran tarde con el primero de sus dos golazos. Recibió de Lucas Vázquez, regateó al primer defensa con la espuela, hizo otro quiebro más y se perfiló para poner el balón en toda la escuadra de Cuéllar. Fue tan bonita como contundente la respuesta del Madrid al primer golpe del Sporting, que dio un segundo al comienzo del segundo tiempo con un cabezazo de Vesga, el mejor futbolista del Sporting sobre el césped. En el bando contrario no hay dudas de quién se llevaba este honor, aunque otros cumplieron a pesar de estar bajo sospecha. Danilo, siempre flojo atrás, compensó con una rosca perfecta a la cabeza de Morata para el segundo empate de la tarde, mientras que Fabio Coentrao, en su quinto partido del curso y en su segunda titularidad, se animó en ataque y estuvo firme atrás hasta que sus pulmones se vaciaron. Jugó casi una hora para dejar después que Marcelo colaborase en el asedio en busca de la victoria. Le costó encontrar al Real Madrid el camino hacia el acoso final por culpa de las imprecisiones y de un rival firme. Zidane cambió el nombre de los sustituidos, mantuvo a James en el campo y metió a Mariano en busca de los muchos balones al área que producían los blancos. Ése era el plan junto a seguir dando el mando a Isco, con aparentes síntomas de agotamiento, pero que no perdía las ganas de mantener a su equipo en lo más alto de la tabla con un colchón de puntos de ventaja sobre el Barcelona.

Todo era más fácil si el balón pasaba por él, y vaya si lo fue cuando el reloj apuntaba al noventa. Decidió el partido con un disparo seco, después de protagonizar lo que pudo ser el gol de la temporada: durmió un balón que venía de las nubes al mismo tiempo que se daba la vuelta, arrancó, dejó atrás a seis rivales y sólo le falló el último recorte. Simplemente magia, demasiada para no terminar la explicación del partido nombrándolo. Así que, ahí va: Isco.

2.- Sporting: Cuéllar, Lillo, Jorge Meré, Amorebieta, Babin, Isma López, Mikel Vesga, Carmona, Sergio Álvarez (Afif m.90), Moi Gómez (Nacho Cases m.68) y Duje Cop (Ndi m.78)

3.- Real Madrid: Casilla, Danilo, Sergio Ramos, Nacho, Coentrao (Marcelo m.56), Isco, James Rodríguez, Kovacic (Casemiro m.88) Asensio, Lucas Vázquez (Mariano m.71) y Morata.

Goles: 1-0, m.13: Cop; 1-1, m.16: Isco; 2-1, m.49: Mikel Vesga; 2-2, m.58: Morata; 2-3, mi.90: Isco.

Árbitro: Fernández Borbalán. Mostró tarjetas amarillas a Sergio Álvarez (m.33), Lillo (m.60), Isma López (m.78), Nacho Cases (m.81), Morata (m.88), Afif (m.90)

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria del ex presidente del Sporting Ramón Muñoz fallecido esta semana. 23.745 espectadores en El Molinón.