Varane hace carrera

Titular por sorpresa y acompañado de Ramos, enseñó su velocidad y su mejor versión

El delantero croata del Atlético de Madrid Mario Mandzukic (d) lucha el balón con el francés Raphael Varane, del Real Madrid
El delantero croata del Atlético de Madrid Mario Mandzukic (d) lucha el balón con el francés Raphael Varane, del Real Madrid

Varane ya estuvo hace apenas dos meses en el mismo lugar que ayer, pero ni él era el mismo ni el lugar daba tanto miedo como sí ocurrió en febrero. Pepe se cayó a última hora del equipo titular porque no se había recuperado del todo de su lesión y al francés le tocó volver al lugar donde más débil se ha mostrado desde que llegó al Real Madrid. Pero con Ramos al lado, la vida es más sencilla. Cuando el lunes a Ancelotti le preguntaron qué aporta Ramos al equipo, contestó que era difícil de explicar. Ayer se vio. Fue al choque con Mandzukic sin arrugarse nunca. La jugada del Atlético era mandársela al delantero y desde ahí empezar a jugar, y la labor del cuatro blanco fue evitarlo una y otra vez, un salto tras otro. Con Ramos encargándose de la pelea, de marcar la zona y avisar de que esta vez iba a haber pelea, Varane pudo descargar la responsabilidad y jugar más liberado. Y se vio al defensa por el que suspiran muchos de los grandes equipos europeos y el que promete ser un futbolista grande en el futuro. «Varane estaba jugando bien y me daba confianza. Ha hecho un buen partido», aseguró después Ancelotti.

El esprint del francés es casi insuperable. Lo vivió Mandzukic cuando quiso echarle una carrera en el primer tiempo. El delantero atlético partía con ventaja, pero al llegar al área de Casillas se encontraba como dos zancadas por detrás de su rival, sin ninguna fe y sin ganas de volver a echarle otra. El Atlético quiso esperar al Madrid y jugar a la contra, pero el campo se le hizo muy largo y cuando quiso correr se encontró que sólo tenía a Griezmann para hacerlo y que Varane quizá sea uno de los defensas más rápidos de Europa. Pero no sólo yendo hacia atrás. Fue él quien comenzó la jugada más peligrosa del Madrid en la primera mitad. Tras un ataque del Atlético, le pidió el balón a Casillas y salió a la contra, como el correcaminos, sin mirar atrás y sin importarle quién tenía delante. Luego se la dio a Benzema, que no encontró a Ronaldo por los pelos. Varane tiene clase para jugar más arriba y ayer, al final, acabó intercambiándose con Ramos para pegarse con Mandzukic y sacar todos los balones aéreos.

El defensa francés está pensándose su futuro porque no sabe si ser el suplente de Pepe o buscar una titularidad en otro club. El partido de ayer le sirvió como prueba. Si Varane quiere crecer poco a poco en el Madrid. O se ve preparado para no parar de correr.