Varane vislumbra el final del túnel

Varane, durante el entrenamiento de esta mañana en Valdebebas
Varane, durante el entrenamiento de esta mañana en Valdebebas

El central francés se entrenó por primera vez con el grupo esta mañana desde que el pasado 20 de noviembre se decidió que parara en seco por complicaciones en su maltrecha rodilla derecha.

El de hoy era un día gris y lluvioso, con frío, propicio para que cualquier jugador prefiriera entrenarse intramuros, en el gimnasio, tal y como hicieron los titulares de ayer en el Benito Villamarín; sin embargo, hubo alguien para quien sí salió el sol y correr sobre el césped no tenía queja alguna sino todo lo contrario, y ése fue Raphael Varane. El central francés se entrenó ayer con el grupo dos meses después de que los médicos destacaran la idoneidad de que frenara en seco y así decidieron hacerlo el jugador y el cuerpo técnico el pasado 20 de noviembre.

En aquellos días, la gran promesa madridista en el centro de la zaga, revivía el calvario sufrido desde el pasado 11 de mayo de 2013 en Cornellá. Varane se lesionaba el menisco y tendría que pasar por el quirófano. Decidieron que lo hiciera en Francia de las manos del doctor Herve Sibert. Después de un verano de rehabilitación y un dubitativo comienzo de temporada, partido sí, partido no, y pese a estar entre algodones, a Varane se le inflama la rodilla de tal forma que comienza a pensarse que tendría que ser de nuevo operado. Extremo que siempre ha negado Ancelotti, pero lo cierto es que el tratamiento conservador al que ha sido sometido Varane ha durado dos meses. Desde luego, si cuando retome al ritmo de competición al jugador galo se le vuelve a llenar de líquido la rodilla, será la prueba evidente de que el infortunio no debe aplazarse más y será operado.

En aquella artroscopia, los médicos decidieron extirparle sólo la parte del menisco afectado, así que en caso de una nueva intervención le sería cercenado en su totalidad. Se alargaría su baja, pero no afectaría su carrera más allá. Lo realmente dramático sería que tuviera afectado el cartílago, lo que no le permitiría poder cumplir regularmente con la competición al más alto nivel.

Pero el optimismo debe imponerse. Varane ha parado durante dos meses y ha hecho todo lo que los médicos le han ido pautando para salir del túnel.