Insuperables

España luchará con Dinamarca por el oro en «su» Mundial tras doblegar a Eslovenia.. La defensa volvió a ser clave: sólo encajó tres goles en 23 minutos

El lateral de España Viran Morros de Argila celebra un gol ante Eslovenia durante la semifinal del Campeonato del Mundo
El lateral de España Viran Morros de Argila celebra un gol ante Eslovenia durante la semifinal del Campeonato del Mundo

España luchará con Dinamarca por el oro en «su» Mundial tras doblegar a Eslovenia. La defensa volvió a ser clave: sólo encajó tres goles en 23 minutos.

Con ustedes, España, finalista del Mundial de balonmano. De «su» Mundial. «¡No olvidemos que somos un equipo!», gritaba Valero Rivera en un tiempo muerto, en plena segunda parte, cuando España estaba demostrando de lo que es capaz cuando su defensa funciona. Dos palabras decisivas para explicar el éxito: defensa y equipo. Y en defensa se incluye a Arpad Sterbik, el portero, un hombre tranquilo, un gigante que se mueve con la habilidad de un trapecista cuando el balón está en juego. Si en los cuartos ante Alemania brilló Sierra en la portería, ayer le tocó a Arpad. «Da igual quién sea, hay que ayudar», decía después Sterbik, muy calmado, quizá porque ya el balón se había parado. Dio una definición de lo que es un equipo. Un equipo que ayer apenas dejó pasar una después de un primer tiempo con altibajos y dudas: brazos arriba todos al unísono para tapar todos los tiros. Un equipo en el que las continuas ayudas y la concentración anularon a Eslovenia, que en los 23 minutos posteriores al descanso apenas logró superar tres veces a Sterbik en un encuentro histórico para España, primero por jugarse en casa, con el apoyo del Palau Sant Jordi; después porque era la semifinal de un campeonato del mundo y, por último, y lo más importante, porque «La Roja» ganó y mañana optará a conquistar su segunda medalla de oro en una competición de este tamaño. El éxito de Túnez 2005 puede tener continuidad ocho años después.

Eslovenia era la revelación, invicta en todo el torneo y por primera vez en el penúltimo partido de una cita así. En su país ya son considerados héroes. «Héroes son los que vuelven a casa con una medalla», había asegurado Boris Denic, su seleccionador. Y esa pelea todavía no ha terminado para ellos, porque lucharán por el bronce. Pero por el oro lo hará España, aunque durante los últimos minutos de la primera mitad todo estaba en el aire, sin un dueño claro. Rápido parecía que la vencedora sería España, que tomó ventaja tras los primeros momentos de tanteo, de nervios y tensión. Se marchó hasta el 12-7 (min 23), con un tanto de Guardiola, impecable en el centro de la defensa junto a Viran Morros. Pero en un instante todo se apretó. La Selección no se replegaba bien y era sorprendida cada vez que tenía que correr hacia atrás. Eslovenia se apoyó en su portero, Skof, y dio un estirón: con un parcial de 5-1 se colocó muy cerca (13-12) y se marchó al descanso con buenas sensaciones. Pensando que era posible seguir dando sorpresas. No contaba con lo que le esperaba después, con encontrarse a seis tipos moviéndose como si fueran uno, un monstruo de doce brazos imposible de superar ante el que quedaron bloqueados. Y con Sterbik detrás. España sólo concedió tres goles ¡en 23 minutos!, nueve de ellos seguidos sin encajar ninguno. Esa parte del trabajo era impecable. Faltaba la otra, el ataque, donde Aginagalde estaba muy vigilado y falló algunos balones que casi siempre convierte. Entrerríos tampoco estaba fino en el lanzamiento. Sí llegaron los contragolpes fruto de la defensa, y también los goles de Cañellas, otros días destacado atrás, ayer decisivo como desatascador. Así es España, cuando uno no puede, lo consigue el otro. Y así, la ventaja llegó a los ocho goles (23-15, min 53) y «La Roja» pudo incluso relajarse al final. «Todavía no lo hemos asumido, quizá mañana...», decía Sterbik. «Ahora tenemos que acabar el sueño», opinaba Valero Rivera. El trabajo aún no ha terminado. Queda Dinamarca en la final.

Dinamarca, el rival más peligroso

Sólo un oponente separa a España del oro, pero no es uno cualquiera, es Dinamarca, el rival que peor se le ha dado en las últimas grandes citas. El equipo nórdico venció con claridad en la otra semifinal a Croacia (30-23), que había sido el verdugo de los campeones de todo, Francia. Dinamarca cuenta en sus filas con algunos de los mejores jugadores del mundo, como el portero Landin o Hansen, aunque no esté siendo su mejor campeonato. En semifinales sólo marcó un gol.

- Ficha técnica:

26- España (13+12): Sierra; Entrerríos (1), Maqueda (1), Víctor Tomás (2), Sarmiento (2), Aguinagalde (3), Rivera (3) -equipo inicial- Sterbik (ps), Rocas (1), Cañellas (5, 1p), Montoro (1), Morros (3), Ruesga (-), García (2), Ariño (-), Guardiola (2).

22- Eslovenia (13+10): Skof; Pucelj (-), Dolenec (6, 1p), Luka Zvizej (-), Gaber (1), Zorman (1), Marguc (7, 1p), -equipo inicial- Prost (ps), Bilbija (1), Dobelsek (1), Kavticnik (-), Bezjak (-), Skube (1), Bundalo (1), Miha Zvizej (2), Macksovsec (1).

Parciales: 1-2, 5-3, 8-6, 10-7, 12-8, 13-12 (descanso) 15-13, 15-14, 18-14, 21-15, 24-18, 26-22 (final)

Árbitros: Leifsson y Palsson (Islandia). Excluyeron por dos minutos a los españoles Maqueda y Rivera y a los eslovenos Marguc, Zorman y Dolenec.

Incidencias: Partido de semifinales del Campeonato del Mundo de balonmano disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante unos 12.000 espectadores. Fue nombrado mejor jugador del partido el español Sterbik.