Se retira José Manuel Calderón: adiós a "Míster Catering"

Calderón, con la camiseta de Detroit Pistons
Calderón, con la camiseta de Detroit Pistons

El base español pone punto final a una trayectoria de dos décadas con 14 años en la NBA y ocho medallas con la Selección.

Adiós al balón y las zapatillas y hola al traje, la corbata y el maletín. José Manuel Calderón (Villanueva de la Serena, 1981) pone punto y final a su carrera como jugador de baloncesto para pasarse a los despachos y ser el nuevo asistente especial de la directora ejecutiva del Sindicato de jugadores de la NBA, Michele Roberts. La propia Liga confirmó en su página web una noticia que significa un punto y aparte para un jugador histórico de la selección española y de los Toronto Raptors, el equipo en el que debutó cuando llegó a Estados Unidos. La ciudad canadiense es la segunda casa de Calderón y en la franquicia es considerado un mito por ser el jugador con más partidos disputados (525) y con más asistencias (3.770).

Precisamente esa facilidad para distribuir el balón y ponérselo en bandeja a los compañeros para que anotasen, es la que le dio la idea al añorado Andrés Montes de bautizarlo como «Míster Catering». Así le llamaba el locutor durante las retransmisiones y así le conocen los aficionados desde hace mucho tiempo. Ahora cierra sus puertas esa empresa de «catering» creada por un base puro, de esos que primero hace jugar a su equipo y después anota si es necesario para que la cosa funcione. Un perfil que jamás ha sido el más valorado en la NBA, pero que no le ha impedido convertirse en una referencia en la Liga. Sin ir más lejos, LeBron elogió la inteligencia en la pista del extremeño cuando ambos coincidieron en la última final disputada por los Cavaliers en 2018.

Ahí fue cuando José (en Estados Unidos no usaban su segundo nombre) estuvo más cerca del anillo, que podría haberse convertido en la guinda a su carrera. Han sido veinte temporadas en la élite, seis en Europa y catorce en la NBA, donde ha vestido la camiseta de siete equipos. Después de ocho cursos en Toronto empezó una sucesión de trapasos que le llevó a Detroit, Dallas, Los Ángeles, Atlanta, Cleveland y Nueva York, donde ahora va a vivir con su familia en sus primeros pasos fuera de la cancha. Lo deja con 38 años, después de haber debutado con 18 en la Liga ACB con el Lucentum Alicante, el equipo al que le cedió el Tau Vitoria. También pasó por Fuenlabrada un jovencísimo Calderón, que devolvía las llamadas perdidas que veía en su móvil sin saber quién le había telefoneado. «Hola, soy José Manuel Calderón, me habéis llamado», le dijo a un periodista aquel chico humilde y educado que se convirtió en estrella del baloncesto sin dejar de ser una persona cercana.

Con la selección ha vivido la gran época del baloncesto español y ha ganado ocho medallas, entre ellas, un oro Europeo en 2011 y otro en el Mundial de Japón, el momento cumbre de España en el deporte del balón naranja hasta el segundo Mundobasket conseguido este verano en China. Allí ya no estaba Calderón porque en 2016 dejó la selección, buscando un poco de descanso durante los veranos. Trece años, cuatro meses y catorce días separan su estreno en la NBA con los Raptors, una derrota frente a los Mavericks de Nowitzki el 28 de noviembre de 2005, y su último partido, el 10 de abril de 2019, con los Pistons y frente a los Knicks. Cuatro minutos jugó únicamente ese día en el que finalmente se despidió. Entonces no sabía que sería el cierre de su carrera, porque estos últimos meses ha estado esperando por si recibía una oferta para seguir botando la pelota un poco más.

Sin tatuajes ni extravagancias, es un ejemplo de comportamiento en la NBA, tanto dentro como fuera de la cancha. Algo que encaja muy bien con el cargo que va a tener a partir de ahora en el sindicato de jugadores. Según reconocía en el «Washington Post», ha tenido ofertas para trabajar en las oficinas de varios equipos de la NBA, aunque finalmente ha preferido este puesto de asesor en la Asociación de jugadores para empezar a aprender y a moverse en los despachos. «Nunca he trabajado en una oficina, dejé mi casa a los 13 años y a los 17 ya era profesional, no había tiempo para oficinas», reconocía al periódico estadounidense. Sobre su inminente retirada, admite que «no es oficial, pero casi». «Creo que ha llegado el momento. El año pasado jugué muy poco y no sé si iba a estar contento con ese rol mucho más tiempo. Quizá en un par de semanas lo anuncie».