Noah Lyles, un oro que no inquieta a Usain Bolt

El estadounidense, campeón del mundo de 200 con una marca de 19.83

Noah Lyles celebra con la bandera estadounidense su victoria en los 200

Noah Lyles llegó a Doha a 31 centésimas de Usain Bolt y abandona los Mundiales a la misma distancia del jamaicano, aunque con el título de campeón del mundo de 200 en el bolsillo. Los 19.19 de Bolt siguen siendo inalcanzables diez años después. Lyles se llevó el oro con una «discreta» marca, 19.83, para la que se supone que tiene en las piernas. Clavó su carrera de semifinales cuando cubrió la distancia en 19.86. Fue más que suficiente para superar con autoridad al canadiense De Grasse (19.95) y al ecuatoriano Quiñónez (19.98). Los medallistas fueron los únicos que bajaron de 20 segundos.

«Llego muy en forma. Claro que mi objetivo es correr más rápido y superar mis límites», aseguraba Lyles antes de arrancar los campeonatos. Y ese estado de forma le sirvió para llevarse el oro sin apenas adversarios. Fue el más rápido en los tacos (168 milésimas, como De Grasse) pero en la curva estuvo lejos de su mejor versión. Afrontó la recta desde la tercera plaza detrás del británico Gemili y del canadiense De Grasse. Cuando enfiló la recta empezó a marcar diferencias. A falta de 80 metros se situó al frente de la carrera y ya no abandonó esa posición. Con una velocidad punta elegante, sin forzar, manteniendo un ritmo insoportable para el resto se sintió campeón a falta de 50 metros. Lyles se impuso con autoridad, pero se esperaba algo más. En realidad bastante más. No se trataba tampoco de que el récord de Bolt pasara a la historia, pero sí que diera un mordisco a esas 31 centésimas. Con la cuarta mejor marca de la historia (19.50), habiendo corrido 6 veces este año por debajo de seis segundos se esperaba más de Noah Lyles.