Salazar y Marrero, dos ‘Fieras’ que también son Maestras

Alejandra Salazar y Marta Marrero
Alejandra Salazar y Marta Marrero

Marta Marrero y Alejandra Salazar, las Maestras del circuito. La madrileña y la canaria han logrado no solo vencer en Madrid, en el Master Final, sino también convertirse en la pareja que más títulos ha ganado este año, con seis, superando los cuatro de Gemma Triay y Lucía Sainz y los cinco de las números 1, Mapi y Majo Sánchez Alayeto.

Precisamente ante las hermanas mañas han cosechado este entorchado con un resultado más abultado del que quizá nadie se esperaba (6-3 y 6-2), con una pegada extraordinaria y una regularidad desde el minuto uno que puso imposible para Mapi y Majo cualquier intento de victoria.

Y eso que el choque empezó sumamente igualado, con ambas duplas manteniendo sin excesivos problemas su saque hasta el 3-3. En ese séptimo juego fue donde vino la estirada, el cambio de ritmo como en una carrera de 3000 o 5000 metros, cuando te dejan sentado y no puedes seguir las piernas de quien tienes delante. Se ponían por delante las chicas de Juan Alday, el primer golpe de efecto, pero no sería el último.

Consolidaban con su saque el break (5-3) y lejos de quedarse ahí, aprovecharon el mal momento de Majo y Mapi, especialmente de esta última, con demasiados errores no forzados, lejos de su consistencia habitual, para en el siguiente juego, colocar otro break en el marcador y cerrar el primer envite.

El comienzo del segundo mantuvo la tónica, con Alejandra y Marta mostrándose muy fuertes y empezando a gustarse. Una, dos, tres...hasta seis bolas de break tuvieron, y en la sexta lo consiguieron, poniéndose 3-0 arriba con una Salazar enorme en la estadística, sin fallos y encima con exhibición, bien secundada por Marrero en la transición.

Por fin, en el cuarto juego, Mapi y Majo hicieron su primer tanto (3-1), pero todo fue un espejismo, porque la dupla nº2 siguió a lo suyo, salvaguardando su saque y apretando desde el resto, cosechando así otro break más, el último y definitivo, con 5-3 en el luminoso y saque de las gemelas.

Este punto pondría el definitivo 6-3 y el abrazo entre lágrimas en medio de la pista, rodeadas de un ensordecedor estruendo que recompensaba su trabajo y su vuelta tras la lesión. Una demostración de fuerza, de ganas, de ambición y de aviso para la próxima temporada: Ale y Marta han vuelto y eso solo peude significar que el pádel femenino ganará muchos más enteros e igualdad.

Punto y final merecido a la temporada para las cuatro y sus entrenadores. Toca descansar, colgar unos días la pala y cargar pilas para cogerlo con más fuerza de cara al año próximo.