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Querido profesor...

Aíto García Reneses regresa al Estudiantes 48 años después para colaborar con la cantera y recuperar la esencia del club colegial.

Aíto García Reneses regresa al Estudiantes 48 años después para colaborar con la cantera y recuperar la esencia del club colegial.

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El Magariños y el Estudiantes se han reencontrado con un viejo conocido. Aíto García Reneses, tras pasar dos años en Gran Canaria, ha dejado la élite y ha vuelto a sus orígenes. Vive en Barcelona, pero a lo largo de esta temporada pasará etapas en Madrid ayudando en los entrenamientos de la cantera, dando charlas a los entrenadores y buscando recuperar el espíritu de un club empeñado en reconciliarse consigo mismo. «Quiero al Estudiantes y se trata de recuperar las esencias. Que la cantera aporte jugadores de forma regular al primer equipo porque el futuro pasa por ahí», asegura el ex seleccionador.

«Es el entrenador por excelencia del baloncesto español. Enseña a jugar, a pensar y transmite mucho entusiasmo», comenta Javier Zamora, coordinador de la cantera colegial y uno de sus «alumnos» en el Ramiro. Él asegura que ese «entusiasmo» lo transmite sin darse cuenta y que lo que le llena son los jugadores que tienen «ilusión por jugar bien y por mejorar». «He encontrado equipos muy educados, no muy altos y con muchas ganas de aprender. Es un buen punto de partida, pero a partir de ahí se puede mejorar mucho. Ahora hay más gente que antes y cuesta más destacar», comenta Aíto sobre lo que se ha encontrado en su primera toma de contacto con la cantera. Con más de medio siglo dedicado al baloncesto, se le ve disfrutar y desde su entorno se destaca su grado de implicación con los más jóvenes. Es feliz: «La gente me trata con mucho respeto y creo que los chicos sí saben quién los entrena. Siempre hemos dicho que en Estados Unidos se valora mucho más a un profesional que lleva muchos años y aquí nos olvidamos enseguida, pero eso está cambiando». Su receta para los más jóvenes es que «en las categorías inferiores se trata de formar». «Lo de las medallas tiene una importancia relativa, pero es que la sociedad te pide ganar. A los niños con 13 años la primera pregunta que se les tiene que hacer cuando llegan a casa es si se lo han pasado bien, si han aprendido, si han tenido buenas relaciones en el equipo...».

Aíto va más allá y un «fabricante» de jugadores como él da detalles de cómo debe ser el paso a la élite: «Tiene que haber un entorno no adulador. Cuando el éxito está llegando hay que saber que queda mucho camino y ese paso es difícil de dar. Michael Jordan, durante toda su carrera, siguió mejorando y la personalidad del jugador le tiene que ayudar a creer que no tiene todo hecho. Los amigos, la familia, los entrenadores... No se puede decir sólo lo bueno. Es tan importante el físico y la técnica como la cabeza y el formarse personalmente para gestionar mejor la situación. El protagonista siempre tiene que ser el jugador y su buena cabeza. El mejor ejemplo es Pau Gasol. Su cabeza le permitió asentarse, mejorar, ganar anillos y triunfar en la Selección».

A cinco semanas de cumplir los 70 años, Aíto no se ha despedido de los banquillos. Deja la puerta abierta porque «el mono es permanente». «No descarto volver, pero no me obsesiona. No me planteo nada porque no tengo urgencias, al menos ahora. Me encuentro en buenas condiciones y me lo tomo con tranquilidad y disfrutando de lo que hago. Ya he pasado por aquello del año sabático y del siglo sabático».

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¿Y cómo se ve desde fuera la élite en la que ha estado toda la vida? «En la ACB hay una buena estructura, buena organización, partidos serios, competitividad regular, economía regular... pero se están mejorando cosas. Ahora se trataría de lograr una Liga más igualada, pero no en base a restar potencial a los más grandes, sino en ayudar a los de abajo. Recuerdo una época, cuando yo estaba en el Barcelona, en la que los de abajo crecieron muchísimo porque había unos patrocinadores impresionantes. Ahora estamos un poco mejor que hace unos años. Se trata de esperar el momento de dar el saltito». Mientras, Aíto, en unas semanas, volverá a impartir clases en Magariños.