Podio amargo para Alonso

El español y sus compañeros fueron segundos debido a un error de estrategia de Toyota. Ganó el otro coche del equipo

El piloto asturiano no celebró como en otras ocasiones el segundo puesto logrado / Efe
El piloto asturiano no celebró como en otras ocasiones el segundo puesto logrado / Efe

El español y sus compañeros fueron segundos debido a un error de estrategia de Toyota. Ganó el otro coche del equipo.

En automovilismo no hay campeonato fácil y un buen resultado no depende de uno mismo por muy bueno que sea. Y mucho más en una categoría como el mundial de Resistencia, con tantas variantes en juego durante seis horas de carrera. La realidad es la que es y ayer Fernando Alonso salió del circuito de Shanghai en China bastante enfadado después de terminar segundo en la quinta cita de la temporada que este año afronta con el equipo Toyota. La prueba fue una de las más difíciles con unas condiciones de lluvia que obligaron a la dirección de carrera a suspender y neutralizar la competición en varias ocasiones con bandera roja y sacando a pista al coche de seguridad debido a las malas condiciones del asfalto y los numerosos incidentes.

Alonso volvió a marcar la diferencia con sus compañeros de equipo y después de realizar una gran actuación en un momento clave de la carrera obtuvo el primer lugar con una diferencia de 20 segundos sobre su perseguidor, el otro coche de la estructura japonesa, el número siete. Sin embargo, los estrategas de Toyota no gestionaron bien la táctica a seguir cuando el coche de seguridad salió debido a un accidente. En estas circunstancias llamaron primero al coche número siete y poco después a Alonso, que cuando volvió a pista se encontró con el semáforo de «pit lane» en rojo debido al paso del grupo neutralizado por la recta de meta. Un fallo tremendo que no hace si no pensar que la escudería japonesa quiere la máxima igualdad entre sus dos coches de aquí a final de temporada y prefería que en China ganara el equipo formado por Kobayashi, López y Conway, los vencedores a la postre, por delante de Fernando Alonso, Buemi y Nakajima.

¿Intercambio de posiciones?

Toyota argumentó su error por el hecho de que el coche número siete iba mal de gasolina y no querían arriesgar llamando a los dos coches a la vez. El caso es que la decisión perjudicó al equipo de Alonso, que de tener la victoria en la mano pasó al segundo puesto con una desventaja de 30 segundos. Cuesta creer que un equipo así cometa un error tan grande y no tuviera claro que el paso de la «caravana» iba a coincidir con la salida de Alonso. Más tarde pidieron disculpas y ahora sólo cabe preguntarse por qué no hubo intercambio de posiciones más tarde, cuando ambos coches se encontraron en pista. La razón es sencilla: quieren que los dos coches luchen entre sí por el campeonato y no que uno obtenga la ventaja suficiente como para «matar» el campeonato antes de lo previsto. Alonso no quedó muy contento, de hecho, no celebró demasiado el segundo puesto en la ceremonia del podio. El español correrá el próximo fin de semana su última carrera de F-1 en Abu Dabi.