"Veo a Valverde menos nervioso"

Pascual Momparler debuta como seleccionador en un Mundial con la esperanza de que Alejandro repita el oro de Innsbruck

Pascual Momparler, seleccionador español de ciclismo
Pascual Momparler, seleccionador español de ciclismo

Tras siete años dirigiendo a las categorías inferiores, a Pascual Momparler (Villanueva de Castellón, 37 años) le ha llegado la hora de ser seleccionador de la España grande y absoluta. La misma que hoy se presenta en Yorkshire con el dorsal 1 de Alejandro Valverde y el sueño de revalidar el arcoíris conseguido por el murciano en Innsbruck. La lluvia y una carrera, dice el técnico «muy abierta» la hacen impredecible, pero con el talento de Valverde, ya liberado de presiones, soñar está permitido

–¿Qué sensaciones tiene dentro del cuerpo?

–Creo que va a ser un Mundial muy complicado y que vamos a tener que aparecer mucho durante toda la carrera. Va a haber que tener mucha paciencia. Puede ser una carrera por momentos súper descontrolada, que parezca que le tengas cogida la medida, pero en 20 o 30 kilómetros puede dar la vuelta.

–¿Qué da por bueno?

–Quiero que la selección corra bien y sea ordenada. Si nos gana otra por fuerza, les felicitaremos. Y si es por suerte, por lo menos espero irnos a casa con la sensación de haber hecho todo lo posible para ganar el Mundial.

–¿Le da miedo que el mal tiempo pueda condicionar a Valverde?

–Hizo tercero en Ponferrada y Florencia bajo la lluvia. Con buena ropa no habrá problema.

–¿Qué ha visto en la concentración de Alicante?

–Un grupo muy unido, a gente que tiene muchas ganas de acompañar a Alejandro y al equipo a ganar otro Mundial. Tenemos mucha gente que no estuvo y que quería vivir esa experiencia de la concentración. Les he visto ilusionados y con ganas de venir aquí a dejarse la piel por quien sea.

–¿Qué ve ahora que no vio el pasado año en estos días?

–Que la gente quiere venir a la concentración y que han querido entrenar y hacer kilómetros. Sabían que salir fortalecidos de allí puede hacer que la carrera sea otra. Son todo conclusiones positivas las que traemos de Alicante.

–¿Es la selección que quería?

–Sí, me gusta porque es un equipo de veteranos y de gente joven con muchas ganas, que no tiran la toalla y después con un gran líder que es Valverde.

–¿Cómo ve a Valverde?

–Menos nervioso que otros años. Ya ha conseguido el arcoíris. Viene aquí tranquilo y con la confianza de saber que el trabajo está bien hecho. Sabe que es muy difícil ganar otro. Era la carrera que siempre perdía y ahora ya la ha ganado. Está muy relajado, sabe que es difícil porque pocos grandes campeones han podido repetir.

–¿Y usted cómo está, ahora que pasa al primer plano?

–Los anteriores mundiales los he sufrido con Mínguez como si yo fuera Mínguez. Estábamos muy unidos. El año pasado cuando ganamos el Mundial le abracé llorando y él también. Ya lo conseguimos. Ahora estoy aquí solo, pero ya lo conseguimos. No tengo la presión del año pasado.

–¿Aunque ahora sea usted la única cabeza visible?

–Desde que decidí dar el paso sabía que hoy, si hacemos una buena carrera, seré un fenómeno y si no, le dirán todos a Cerrón que me tenía que haber quedado en sub’23.

–¿Está preparado para ese posible escenario de críticas?

–Uno nunca está preparado para eso, espero no tener que pasarlo.

–¿Va a darle continuidad a ese «un tiro, un muerto» de Mínguez?

–Este año es muy difícil porque tienes que estar hábil desde salida. La primera parte puede entrar el viento, hay muchos repechos, agua, caídas, pinchazos... tendrán que estar muy atentos desde los primeros 80 kilómetros.

–¿Quién es el plan B?

–Tenemos a Cortina, a Izagirre, a Luisle... Son todos ganadores. Los he visto a todos muy bien. Cortina viene muy bien de correr en Canadá. La carrera va a ser tan abierta que no puedo pensar que el plan A es uno, y el B otro porque nos van a pillar en algún renuncio. Por eso traigo a gregarios con un rol muy marcado como Rojas o Erviti, pero el resto son todos corredores que han ganado en World Tour y a la vez saben dejarse la piel si deben hacerlo por Alejandro.

–¿Le va a temblar el pulso?

–No, estoy nervioso porque sé que nos jugamos una cosa muy bonita, pero son buenos nervios.