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Villacorta y la delatio en el deporte

  • Villacorta y la delatio en el deporte

Tiempo de lectura 2 min.

01 de mayo de 2015. 20:50h

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1/5/2015

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La Inquisición usaba un método brutal para iniciar sus terribles procesos. Con sólo una denuncia anónima –delatio– el acusado era arrestado y llevado a interrogatorio para que confesara sus culpas sin saber quién le había acusado. Ello levantaba una terrible sombra de sospecha en la comunidad, la mayoría pensaba rápidamente, sin juicio, sin sentencia, que efectivamente el reo era culpable y merecía castigo.

Ésa es la sensación que queda en el caso de los atletas de León y su entrenador Villacorta. Sin duda, la policía debe hacer su trabajo, que seguro ha hecho salvaguardando los derechos de los deportistas, pero lo que más me alarma como hombre del deporte es que en breves minutos empezaron a aparecer tuits, mensajes de correo o de Facebook acusatorios, pidiendo castigo ejemplar; incluso un periódico de Sevilla colocó en su sección de contraportada denominada «plomo» a Villacorta, con fotografía incluida. Qué no decir de los atletas, compañeros de fatigas en este deporte tan duro, desagradecido pero tan bello, pidiendo que rodaran cabezas.

Mi reflexión como psicólogo del deporte, atleta y padre de deportistas es ¿Y si todo resulta falso? Si como deseamos y esperamos, esto no es más que una falsa delatio ¿quién va a reparar el daño causado?, ¿quién va a pedir perdón por sus acusaciones y peticiones de castigo?, ¿pondrá el periódico la foto de Villacorta en la sección de oro y pedirá perdón públicamente?

Esta sociedad ha perdido la paciencia, ha perdido parte de la inocencia, la integridad y el respeto debido a los hombres y mujeres de bien, y hacen un daño terrible al deporte que practican y aman. No está exento el atletismo de estafadores, de tramposos, de corredores que usan sustancias ilegales para ganar a sus compañeros y por ello, deben existir las leyes y la estructura que persigue a los culpables, pero del mismo modo, deben existir los mecanismos para devolver el honor, la tranquilidad a los que fueron víctimas de los que para acortar sus penas de dopaje, los que por odio, venganza u otras oscuras razones, usaron la delatio contra sus compañeros.

No todo vale para salvar el pellejo y menos aún, si quién desea salvarlo, arremetió contra la decencia, contra el deporte limpio, contra el atletismo.

¡Hágase justicia!

José Carlos Jaenes Sánchez

Psicólogo del Deporte. Lcdo. En Historia

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