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Economía

Tres maneras de conseguir una hipoteca si eres joven y tienes pocos ahorros

Los solicitantes deben contar con los fondos propios suficientes para abonar los gastos de formalización de la compraventa

A los que piden financiación para adquirir una vivienda se les exige, en la mayoría de los casos, tener ahorrado un 30% del valor del inmueble para pagar el 20% que los bancos no suelen cubrir más el 10% que suponen los gastos de formalización asociados a la compra. Pero ¿qué hay de aquellos jóvenes que aún no han tenido tiempo de reunir esos fondos propios? Para ellos, según el comparador bancario HelpMyCash.com, conseguir una hipoteca es mucho más complicado, aunque no imposible.

1. Comprar un piso de un banco

Una manera de conseguir una hipoteca sin tener muchos ahorros puede ser buscar viviendas que pertenezcan a entidades bancarias. Los bancos quieren quitarse de encima estos inmuebles, así que suelen financiar hasta el 100% de su adquisición para atraer a potenciales compradores. Incluso es posible que ofrezcan unas mejores condiciones: intereses más bajos, plazos más largos, etc.

El listado de inmobiliarias que gestionan pisos de bancos es muy largo: Altamira, Aliseda y Casaktua (Banco Santander), ServiHabitat e InmoCaixa (CaixaBank), Haya Inmobiliaria (Bankia, BBVA, Cajamar y Liberbank)… Hay que decir, sin embargo, que no siempre será posible conseguir una hipoteca al 100% para financiar la compra de estas viviendas. Lógicamente, la decisión de aprobar o no la operación dependerá siempre del departamento de riesgos de cada entidad.

2. Negociar con varias entidades

En caso de no querer (o no poder) comprar una vivienda que pertenezca a un banco, una segunda opción puede ser acudir a varias entidades para negociar la financiación de más del 80% del valor de otra casa o piso. Contar con un buen perfil, eso sí, es prácticamente indispensable para llegar a un acuerdo: cobrar un buen salario en una empresa con buenas perspectivas, llevar unos años haciendo frente a un alquiler alto (demuestra capacidad de pago), etc.

Además, es muy probable que el banco imponga una condición: que el dinero prestado no supere el 80% del valor de tasación de la vivienda. Por lo tanto, si este coincide con el precio de la compra, será complicado conseguir una mayor financiación, aunque se podría lograr si se aportara algún tipo de garantía adicional (un inmueble de los padres de los titulares, por ejemplo).

3. Acudir a un intermediario financiero

El tercer método para conseguir una hipoteca en caso de tener pocos ahorros es contratar los servicios de un intermediario financiero o bróker. Se trata de un profesional con contactos en la banca y con un profundo conocimiento del sector al que le puede resultar más fácil dar con un banco que preste todo el dinero que necesite su cliente.

No obstante, hay que tener presente que los intermediarios cobran por su trabajo, como es lógico. Generalmente, su comisión es de entre el 2% y el 5% sobre el capital de la hipoteca obtenida, a pagar siempre después de firmar la escritura del préstamo. Por ley, los brókeres están obligados a informar a sus clientes del coste de este cargo en el momento en el que estos les contactan.

Los gastos de compraventa no se financian

Estos son, según HelpMyCash.com, los métodos que pueden utilizar los jóvenes para conseguir financiación si no tienen mucho dinero ahorrado. Ahora bien, hay que matizar que, por lo general, los bancos les prestarán un máximo del 100% de lo que les cueste su nueva vivienda. Por lo tanto, estos solicitantes deben contar con los fondos propios suficientes para abonar los gastos de formalización de la compraventa, que generalmente equivalen al 10% del valor de la vivienda (en algunas comunidades puede ser inferior por las bonificaciones a menores de 35 años).

En caso de no disponer de ese dinero, conseguir la hipoteca será prácticamente imposible, a no ser que se añadan nuevas garantías al crédito (otra vivienda, por ejemplo). Asimismo, pedir un crédito personal a otro banco para financiar esa partida es desaconsejable según la mayoría de los expertos en finanzas, pues sus cuotas pueden generar problemas de sobreendeudamiento al cliente.