Pesimismo en el Ibex35

Las malas previsiones económicas son el principal motivo por el que el mercado se aleja de una recuperación en forma de 'V'

El Ibex 35 inicia junio con una subida del 1,95% y conquista los 7.200 a la espera del BCE
Puerta de entrada al edificio de la Bolsa de MadridJesús Hellín Europa Press

La complicada situación que estamos viviendo, tiene un impacto directo en la economía global. Muchos negocios tradicionales luchan por su supervivencia, sin embargo, cada nueva situación, genera nuevas oportunidades y ganadores. El período de confinamiento ha provocado una volatilidad diaria en el mercado.

La jornada de hoy vuelve a estar marcada por las correcciones. El mensaje de la Fed ha sido cuanto menos esperanzador, alejando las posibilidades de una temprana recuperación económica. La incertidumbre continúa apoderándose de los mercados, donde aumenta la posibilidad de un rebrote del virus en Estados Unidos. La decisión de prolongar durante tanto tiempo, los 'tipos cero' se mantendrán sin cambio a corto, medio y largo plazo, recalca la dificultad que estima la Fed para la recuperación. Wall Street cerró en negativo la sesión de ayer, extendiéndose en la sesión de hoy, en la que se han conocido unos datos de paro semanal en EEUU en línea con lo esperado.

Las bolsas de Europa bajan este jueves alrededor de un 3%. Las malas previsiones económicas son el principal motivo por el que el mercado se aleja de una recuperación en forma de 'V', así que los inversores optan por consolidar beneficios después del reciente rally vivido en las ultimas sesiones.

El mismo panorama nos encontramos en el selectivo español, uno de los índices que más sufre en el viejo continente, cada vez más lejos de los 7.400 puntos. El sector turístico vuelve a ser el foco de atención, IAG se posiciona como el 'farolillo rojo' con pérdidas del 8%. ACS y Meliá registran una caída similar al dejarse más de un 6%.

En el mercado de deuda pública, el bono español se sitúa en el 0,60% y la prima de riesgo supera los 100 puntos básicos.

La incertidumbre actual de los mercados se traduce en nuevas dudas sobre la magnitud del repunte de la demanda de petróleo, donde el Brent cotiza por debajo de los 40 dólares, mientras que el barril tipo West Texas retrocede hasta los 36 dólares.