¿Y si nos mudamos?

Teresa Gallardo

Enero y febrero fueron meses en los que todos hicimos planes, muchos planes, sobre lo que haríamos o no haríamos este año, dónde viajaríamos y qué cosas nos compraríamos. En esa cortísima «era pre-Covid» de 2020 también nos quejamos amargamente. Entre otras cosas, nos lamentamos por el precio de la vivienda, la subida en apariencia infinita del alquiler, la gentrificación de los núcleos históricos de nuestras grandes ciudades, que hacía imposible mudarse al codiciado centro, de la España vaciada... Hoy, cinco meses después de que se decretara el estado de Alarma, la conversación es tan otra que parece que nos hemos vuelto todos locos. Ahora ya no hay pisos turísticos de los que tanto nos quejábamos, más bien hay una sobreoferta de alquiler de pisos muy coquetos que nos imposibilitan arrendar los nuestros, más normalitos. La España vaciada ahora lleva camino de convertirse en superpoblada si hacemos caso de los datos que se ofrecen en el gráfico que ilustra esta página facilitados por Idealista. La demanda de viviendas en núcleos de población inferiores a 5.000 personas se ha incrementado considerablemente y va camino de convertirse en una tendencia consolidada si una vacuna no lo impide pronto. Y es que el Covid-19 parece haber acelerado un escenario que pintábamos para más adelante. Un nuevo tiempo en el que la Inteligencia Artificial, la hiperdigitalización, el teletrabajo masivo e, incluso, los coches que se condujeran solos nos iban a ir desplazando de las contaminadas grandes urbes a zonas rurales más lejanas pero también más sanas. Es cierto que aún no estamos emigrando en manada al campo, pero también lo es que el encierro de semanas en nuestras casas nos ha hecho abrir los ojos y observar lo que nos rodea. Ahora queremos poder mirar por una ventana que dé a un espacio abierto, quizá asomarnos a un balcón, o a un jardín, para contemplar la puesta de sol. Solo el tiempo dirá si estos tiempos de mudanza son pasajeros o si son nuevos hábitos que han venido a cambiarnos la forma de vivir para siempre.