Emilio Conejero: “Somos la caja de herramientas que ayuda a hacer realidad los deseos de los clientes”

“Somos la caja de herramientas que ayuda a hacer realidad los deseos de los clientes”.
“Somos la caja de herramientas que ayuda a hacer realidad los deseos de los clientes”.AC architectureAC architecture

Hablamos con Emilio Conejero, Arquitecto y gerente de AC architecture.

AC architecture es un despacho de arquitectos dirigido por Emilio Conejero, un profesional con una larga experiencia y un profundo conocimiento del sector.

¿Cuáles son los orígenes del estudio?

El viaje de la universidad a un despacho de arquitectura supuso un baño de realidad que realicé junto con unos grandes amigos y compañeros. Durante unos años compaginé ese trabajo con el de jefe de obra en una empresa constructora, donde participé en varios proyectos de obra civil, urbanización y estructuras. Allí fue donde pude aprender no solo el valor de una línea dibujada en un plano, sino también el trato con todos los niveles de profesionales que intervienen en una obra. En el año 2010 me reorienté hacia AC architecture para personalizar el servicio al cliente que quería dar, ya con un despacho de arquitectura propio.

¿Qué servicios ofrecen a sus clientes?

La gama es amplia, pero se resume en una frase: damos respuesta real a las inquietudes de los clientes. Eso significa que el enfoque de nuestros proyectos representa de verdad al cliente y no al arquitecto. Evidentemente, reflejará una línea de diseño y una aplicación de la experiencia que tenemos en AC architecture, pero siempre respetando la personalidad del cliente. En la práctica, ofrecemos servicios de arquitectura y diseño en el ámbito residencial (unifamiliar y plurifamiliar) y en equipamientos como centros deportivos, hoteles, sector terciario, industrial de servicios y retail, además de proyectos singulares.

¿Con qué estructura cuentan actualmente?

Somos un despacho comedido que cuenta con una estructura fija central de 8-10 personas entre arquitectos, arquitectos técnicos, informáticos y personal de administración. El equipo se complementa con técnicos en el ámbito de las instalaciones que sean específicas para cada encargo.

¿En qué mercado geográfico están presentes?

A nivel nacional, nuestros mercados principales son la Comunidad Valenciana, Cataluña y la zona centro, aunque hemos realizado trabajos en prácticamente todo el país. Como apasionado de los viajes y otras culturas, considero enriquecedor vivir otras experiencias, de manera que hemos estado trabajando en varios países de África, como Ghana, Senegal y Argelia.

¿A qué perfil de cliente se dirigen?

Nuestra cartera de clientes es básicamente privada (empresas nacionales, multinacionales y clientes finales) que tienen un interés por la arquitectura y el diseño, elementos que usan para diferenciarse y poner en valor su inversión y sus deseos. También accedemos a proyectos de obra pública, aunque en ese ámbito el idioma con la administración es diferente.

¿Qué diferencia al despacho de sus competidores?

En AC architecture nos preocupamos por el cliente desde el punto de vista humilde y honesto. No se trata solo de cuidar su inversión, sino de controlar todo el proyecto y de ayudar en lo posible a todos los intervinientes para conseguir la calidad de producto final esperado. Las nuevas tecnologías aunadas a la experiencia en obra hacen que cada elemento que se proyecta tenga un “por qué”.

En mi opinión, hay muchos egos en el mercado del diseño y de la arquitectura que plantean la profesión solo como un negocio, pero no es nuestro caso.

Creo también que existen muchas indefiniciones en nuestro mercado, ya que hay despachos que no emplean muchos recursos en la definición de los proyectos y dejan en manos de las constructoras o los proveedores durante la obra la resolución de muchos de los detalles que se deberían recoger de antemano en los proyectos. Esto hace que se devalúe nuestra función como traductores de sentimientos.

¿Cómo definirían la filosofía de trabajo de AC architecture?

Diría que somos la “caja de herramientas” que ayuda a poner en valor y a hacer realidad las inquietudes y deseos de los clientes. La viabilidad será el resultado de un trabajo en equipo entre Cliente, AC architecture y Constructora + proveedores. Y en AC architecture lo hacemos poniendo a su disposición nuestra profesionalidad y experiencia.

¿Se traduce esa forma de trabajar en una clientela fiel?

Los clientes que tenemos aprecian el servicio que les damos. La tecnología y avances en el sector de la arquitectura no deben dejar de lado el trato y el compartir experiencias. Los clientes llegan a ser amigos con los que se comparte un viaje extraordinario construyendo sus deseos.

¿Es posible continuar evolucionando e innovando en un sector como el de los proyectos de arquitectura?

Sí. La nueva concepción de un despacho de arquitectura presenta al cliente la posibilidad de apreciar de una manera virtual/real su proyecto de inversión de futuro. La metodología BIM (Building Innovation Modeling) junto a las herramientas de visualización preparan los proyectos para una preconcepción más adecuada a los tiempos que vivimos. Nosotros nos esforzamos en mantenernos al día en las últimas tecnologías en la construcción y no dudamos en incorporarlas si las entendemos como útiles y encajan en nuestra filosofía.

¿Cuáles son los retos de futuro de la empresa?

Un reto es detallar en los proyectos la evolución de la construcción. Podremos llegar a ello mediante una comunicación directa con los fabricantes e instaladores para generar una red de confianza que haga mejor la respuesta del proyecto. Para lograrlo, todos los agentes deben activarse desde el principio del proyecto manteniendo un diálogo constructivo, dándole el valor económico adecuado a las expectativas del cliente final. A esto lo llamamos Arcolab.

El mercado inmobiliario está en plena adaptación a nuevas formas de construir. Eso se traduce en nuevas formas de vender. El gran desafío para un futuro no muy lejano es conseguir el mismo producto que se haría de manera tradicional, pero aplicando la tecnología actual. Los condicionantes de fabricación y su derivación harán repetitivos los diseños. Esto podría eliminar parte de la personalidad de los proyectos que un gran porcentaje de clientes demanda, así que debemos hacernos varias preguntas: ¿Querremos dentro de poco tiempo una “caja” estandarizada donde solo elijamos A o B o desearemos una vivienda adaptada a la personalidad del cliente? ¿Buscaremos productividad y gran capacidad de desarrollo de construcciones, que podría derivar en falta de desarrollo de suelo, o control en calidad de la construcción pre-construyendo solo ciertos elementos con los que se mantenga esa personalidad buscada? En pocas palabras… ¿enfocaremos todo en pro del negocio o en pro de la personalidad?

En AC architecture creemos que el debate ya está sobre el tablero y pensamos que mantener el equilibrio entre los dos puntos de vista es lo más adecuado. Estamos convencidos de que conviene luchar contra la despersonalización del servicio de arquitectura y de que es preciso optimizar los servicios con las nuevas tecnologías sin dejar de lado el contacto personal con el cliente y los proveedores.