Airbnb canceló 5.000 intentos de reserva de pisos para intentar hacer fiestas ilegales

La empresa informa de que han suspendido cerca de 100.000 cuentas a lo largo de 2020

Dos viajeras aguardan frente a un piso turístico
Dos viajeras aguardan frente a un piso turístico

A Airbnb le han crecido varios enanos en el jardín. La crisis del coronavirus ha socavado la actividad turística hasta niveles insospechados: sólo en 2020 vinieron 19 millones de personas, cifra ridículamente baja en comparación con años anteriores. Ahora, con la relajación de las medidas restrictivas de movilidad internacional y ocio, se suma otro problema: la concertación de fiestas ilegales en pisos turísticos. En esta línea, Airbnb ha anunciado la cancelación de 5.000 reservas por sospecha de intentona de reunión ilícita.

La empresa estableció el pasado agosto un límite de 16 huéspedes por piso turístico alquilado, además de la prohibición expresa de fiestas y eventos en ellos. Consecuencia de estas cancelaciones, la empresa ha bloqueado la cuenta a cerca de 100.000 personas que, presumiblemente, iban a alquilar una residencia temporal con el objetivo señalado.

Desde Airbnb aseguran estar trabajando “estrechamente” con las autoridades para “peticiones legales y judiciales” en relación a este tipo de eventos. Además, afirman: “Mientras dure la pandemia, hemos desactivado el filtro ‘se permiten eventos’ en el buscador, y fortalecimos nuestras políticas para prohibir las reuniones que infringiesen las medidas sanitarias”, subrayan desde esta plataforma.

No ayuda a esta situación las ofertas de packs turísticos que promocionan la llegada a nuestro país. Aunque pueda parecer un incentivo para el turismo, nada más lejos de la realidad: bajo estas condiciones se esconde un intento de fiesta ilegal. Packs de 150 euros con alojamiento incluido para el fin de semana que ocultan la intención real: concertar reuniones ilegales en plena pandemia.

Madrid, principal foco

La Comunidad de Madrid es una de las más afectadas por este suceso debido a la relajación de las restricciones en la capital. Por ello, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, cifró en 370 las fiestas ilegales intervenidas por la Policía Municipal el pasado fin de semana.

En esta misma línea, el alcalde afirmó que trabajaban sobre estos pisos de cara a que no se celebren este tipo de reuniones: “Ese dispositivo funciona, pero si no acabamos de rematar la tarea es porque no podemos colocar un policía detrás de cada madrileño”, expresaba este lunes.

El regidor instó a la colaboración ciudadana y pidió que “denuncien o adviertan a la Policía Municipal” si tienen constancia de algún evento de este tipo por una “cuestión de responsabilidad”. Arremetió contra los que participan en ellas: “Son profundamente insolidarios, irresponsables, y su afán de pasarlo bien hace que personas enfermen, vayan a UCI y mueran [...] Actuaremos con el rigor de la ley, con dificultades, pero no cejaremos en nuestro esfuerzo”, sentenció.