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Estas son las ayudas económicas más importantes que los jóvenes pueden pedir en 2021

Existen diferentes coberturas para independizarse, emprender, seguir formándose y hacer frente al desempleo

Jóvenes emprendedores trabajando en comunidad
Jóvenes emprendedores trabajando en comunidad

Entrar de lleno en la vida adulta es todo un reto, sobre todo en plena crisis. Los jóvenes, unos de los colectivos más castigados tanto por la pandemia como por la pasada crisis de 2008, necesitan un empujón para emprender, para estudiar, para independizarse e incluso para dejar de engrosar la elevada tasa de paro juvenil que ha ocasionado la Covid-19. Afortunadamente existen varias ayudas que los respaldarán en todos estos propósitos. Estas son las ayudas económicas más importantes que los jóvenes pueden pedir en 2021, según la publicación En Naranja de ING.

Ayudas a la vivienda para jóvenes

Independizarse por primera vez nunca es fácil, sobre todo cuando tu estabilidad económica pende de un hilo, como ocurre con la mayoría de los jóvenes españoles. El Observatorio de Emancipación del segundo trimestre de 2020 destaca que el año pasado se cerró con solamente el 15,8% de las personas jóvenes emancipadas en España, el peor dato desde 1999. Además, según Eurostat, la edad estimada media en la que las personas jóvenes abandonaron el hogar familiar en España en 2020 se situó en los 29,8 años. Esta es otra de las evidencias que refleja las dificultades que tienen los españoles para abandonar el nido. Con el objetivo de facilitar la emancipación juvenil, el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, cuya duración se ha extendido hasta diciembre de 2022, incluye ayudas para el alquiler y para la compra de viviendas.

Los jóvenes de hasta 35 años que opten por alquilar pueden acceder a ayudas que cubren hasta el 50% de un alquiler mensual de 600 euros o hasta el 30% en el tramo de los 601 a 900 euros. Tal y como explica la publicación En Naranja de ING, estas ayudas solo pueden pedirse para alquilar la vivienda habitual y permanente, siempre que los ingresos no superen 3 veces el IPREM (564,90 euro), lo que eleva la cantidad a 1.694 euros mensuales. “En el caso de familias numerosas y personas con discapacidad, ese límite es 4 veces el IPREM, mientras que se multiplica por 5 para familias numerosas especiales y personas con determinados grados de discapacidad”, añade En Naranja. Para solicitar estas ayudas, hay que acudir a las consejerías de vivienda de cada comunidad.

Aunque acceder a una hipoteca a una temprana edad no es especialmente sencillo, los jóvenes que consigan hacerse con un préstamo hipotecario pueden solicitar una ayuda en municipios de menos de 5000 habitantes. El límite de edad y de ingresos es el mismo que para las ayudas al alquiler y en cuanto a la cuantía, la ayuda es de 10.800 euros con un límite del 20% del precio de adquisición de la vivienda, que en ningún caso puede superar los 100.000 euros. Además, se exige que esta vivienda sea el domicilio habitual del solicitante durante al menos cinco años.

Jóvenes emprendedores

Los jóvenes (menores de 35 años) que apuesten por el autoempleo o por emprender y montar su propia empresa pueden beneficiarse de la tarifa plana de autónomos, una rebaja de la cuota que se extiende durante tres años.

La cuantía de la tarifa plana para nuevos autónomos en 2021 es la siguiente:

-Durante los primeros 12 meses, la cuota es de 60 euros (reducción del 80% sobre la base de 283,30 euros).

-Del mes 13 al 18, la cuota es de 143,10 euros (reducción del 50% sobre la cuota base).

-Entre los meses 19 y 24, la cuota mensual es de 200,30 euros (reducción del 30%).

-Entre los meses 25 y 36, la cuota asciende 200,30 euros (reducción del 30%).

Jóvenes desempleados

Los jóvenes se topan con otras barreras como la elevada tasa de paro y la precariedad laboral. Los datos de paro juvenil se situaban en un 30% en el segundo trimestre de 2020, cuyo aumento fue el doble que en el resto de edades. Además, la inactividad también subió hasta situarse en una cifra récord, un 52,1% entre las personas de 16 y 29 años. Esta subida escondió parte del crecimiento del paro. Por otro lado, según la Tasa AROPE el 31,7% de las personas entre 16 a 29 años viven en riesgo de exclusión social o pobreza. Pese a su situación más desfavorable en el mercado laboral, no existen ayudas específicas para jóvenes desempleados, por lo que deben recurrir a las mismas prestaciones que el resto de trabajadores que se quedan en paro o que no tienen ingresos.

Paro o subsidio por desempleo

Los requisitos para cobrar el paro son los de siempre: estar dado de alta como demandante de empleo y haber cotizado un mínimo de 360 días. Para los jóvenes que no hayan cotizado lo suficiente, existe la opción de solicitar una ayuda por insuficiencia de cotización. “El requisito es haber cotizado un mínimo de seis meses si no tienes cargas familiares o tres en caso de tener hijos. La cuantía de esta ayuda es del 80% del IPREM”, explica En Naranja.

Ingreso Mínimo Vital (IMV)

Esta ayuda no protege de igual manera a los jóvenes que a los mayores. Además de exigir requisitos más estrictos para los menores de 30 años, los jóvenes de entre 18 y 23 años quedan prácticamente excluidos de esta prestación, a excepción de si fueron menores tutelados, o mujeres víctimas de la violencia de género o personas que han sufrido situaciones de trata, o tienen hijos a cargo, denunció el Consejo de la Juventud de España en su informe “Ingreso Mínimo Vital: ¿es justo con la juventud?”. De hecho, según las estimaciones de Elena Ruiz Cebrián, presidenta del Consejo, alrededor de 3 millones de jóvenes deberían ser beneficiarios del IMV. No obstante, actualmente solo unos 54.000 hogares lo reciben.

Cursos para desempleados

Para mejorar su empleabilidad, el plan europeo Sistema de Garantía Juvenil da a los jóvenes de 16 a 29 años una oferta de empleo, educación continua o formación en prácticas tras acabar los estudios formales o quedar desempleados.

Jóvenes estudiantes

Para formarse también existen ayudas. En concreto, existen distintos programas de becas en la educación superior, como las becas MEC concedidas por el Ministerio de Educación para los estudios universitarios o las becas FP Dual para cursar la Formación Profesional, además de becas concedidas por las propias universidades.