Hacienda pasa a la UE la patata caliente del IVA de la gasolina

Prefiere esperar al Consejo Europeo de final de mes para acometer la posible bajada de los impuestos del gas y los carburantes. Bajar el IVA al 10%, la opción más probable

El Gobierno baraja reducir la presión fiscal en algunos productos, los más afectados por la subida de los precios, aunque no lo hará de manera unilateral, sino bajo el «consenso» general. Así, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, confirmó ayer ante los periodistas la posibilidad de «revisar la fiscalidad» de los más afectados por la inflación, entre ellos los carburantes –entre los que se incluirán el gasóleo A, la gasolina, el gasóleo C o incluso el gas–. La ministra dejó entrever que no van a tener más remedio que contemplar una rebaja impositiva.

«No voy a adelantar ninguna medida sin que antes se haya pactado con los sectores afectados y con el resto de formaciones políticas que tienen que acompañar al Gobierno en una decisión tan importante. Tenemos que ser cautos a la hora de anticipar ningún tipo de medida hasta que no esté dialogada y consensuada» en Europa y el Congreso, advirtió Montero. No quiso confirmar cómo, cuándo o de qué manera se pondrá en marcha esta medida, aunque fuentes gubernamentales consultadas por LA RAZÓN creen que la bajada del IVA podría pasar del 21% al 10%, mientras que el impuesto de hidrocarburos «tiene una salida más compleja porque debe contar con el consenso de Bruselas». El objetivo sería al menos reducir en parte la presión sobre el bolsillo de particulares y profesionales, que ahora mismo abonan 1,85 euros por litro de gasóleo y 1,89 euros por la gasolina.

En la actualidad, la carga impositiva por cada litro de combustible es de un 47% en la gasolina y de un 43% en el gasóleo. Países, como Francia, ya han anunciado una rebaja inmediata de forma directa de 15 céntimos por litro, por lo que el Gobierno podría hacer lo mismo sin tener que recurrir al permiso comunitario.

Pese a ello, no quiere dar pasos en falso y hará una propuesta como muy pronto en el próximo Consejo Europeo, a celebrar los próximos 24 y 25 de este mes, aunque podría tomar alguna medida de carácter transitorio antes de esa fecha. Ayer se levantaron voces desde diversos sectores empresariales y políticos para que no se demore esta bajada. El presidente de ATA, Lorenzo Amor, advirtió que «si no se toman medidas inmediatas para bajar la luz y los carburantes, cientos de autónomos y de pymes no van a poder aguantar».

El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció ayer en una entrevista en La Sexta que se pondrán en marcha «rebajas fiscales» a través de un «plan nacional» de respuesta a las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania y confirmó que será en el Consejo de Ministros del día 29, una vez tenga una respuesta de Bruselas. «Va a haber rebajas fiscales y los combustibles estarán ahí, por supuesto», confirmó, pero sin atreverse a concretar la cuantía de estas medidas o a qué sectores afectaría. Al menos, el presidente sí que ofreció fechas concretas para que se hagan realidad estos ansiados recortes. «Habrá dos fechas claves para el mercado energético», anunció, la reunión del Consejo Europeo y el citado Consejo de Ministros del 29 de marzo. «El Gobierno trabaja para amortiguar las consecuencias de esta guerra y proteger a las personas más vulnerables, para que el reparto de la carga sea lo más justo posible», defendió.

Además de los carburantes, la bajada del IVA del 21% al 10% podría afectar también al gas, como han pedido de forma reiterada incluso algunos de los socios habituales del Gobierno, como ERC o Bildu. Alberto Núñez Feijóo, presidente de Galicia y cabeza visible del PP, ha ido más allá y ha pedido que se lleven a cabo «reducciones impositivas generalizadas» y que se amplíe la reducción del IVA al tipo superreducido para la electricidad y el gas, y que se revise el de los carburantes.