Laboral

Díaz propone una jornada laboral a gusto del trabajador y no del empresario sin recorte salarial

Acusa a los empresarios de “seguir llenándose los bolsillos con la inflación” mientras los salarios sufren una devaluación, aunque se olvida de los crecientes ingresos por impuestos del Fisco

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, hoy, en Madrid, en las jornadas organizadas por el sindicato
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, hoy, en Madrid, en las jornadas organizadas por el sindicatoMarta Fernández JaraEuropa Press

“La jornada (laboral) siempre ha sido un instrumento en favor del empresario y eso no puede continuar”, ha advertido hoy la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. En las jornadas de acción sindical organizadas por UGT, Díaz ha reclamado una jornada flexible y reducida con los mismos salarios, lo que implicaría una nueva subida salarial por hora trabajada. “No puede ser que tengamos la misma jornada que hace un siglo”, ha remarcado Díaz, quien también ha cargado contra la actual normativa que rige el derecho de huelga, que ha tachado de “preconstitucional”.

En este sentido, la secretaria de Políticas Europeas de UGT, Mari Carmen Barrera, ha recalcado que “conseguir las 32 horas semanales es uno de los grandes retos de la organización sindical para los próximos años” aunque “somos conscientes de las dificultades y reticencias que van a llegar desde los sectores más conservadores de la sociedad, y el neoliberalismo más reaccionario”.

Díaz ha aprovechado que jugaba en campo propio para cargar abiertamente contra los empresarios a los que ha acusado poco menos que de seguir forrándose. En este sentido, ha asegurado que mientras los precios no dejan de subir - un 5,7% en diciembre con la inflación subyacente en su tasa más alta desde noviembre de 1992 (7%) y la de los alimentos en el 15,7%-“las empresas siguen engordando sus beneficios a costa de los salarios y el esfuerzo de las personas trabajadoras”.

“Donde el Gobierno actúa bajamos los precios pero tenemos que dar un paso más porque con rentas salariales de 1.000 euros, 1.200 euros no se puede realizar la cesta de la compra”, ha añadido en declaraciones tras su intervención en el acto de UGT. “Eso no se puede seguir pasando. No es posible que mientras alguien se llena los bolsillos, los salarios de los trabajadores de este país sufran una gran devaluación”, ha incidido. Díaz no se ha referido, sin embargo, a los crecientes ingresos impositivos del Estado a consecuencia del aumento de los precios, como con la retirada del descuento general de 20 céntimos por litro a los carburantes.

Sobre la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), ha asegurado que “claro que vamos a seguir subiendo el SMI”, después de que el secretario general del sindicato, Pepe Álvarez, pidiera en el mismo acto su actualización a 1.100 euros mensuales para 2023. De hecho, ha remarcado que da igual la fecha en que se apruebe porque será con carácter retroactivo y que “no hay ningún problema” en la mesa de negociación del SMI y se reunirá “con carácter inmediato”, sin dar fecha al encuentro. “Vamos a subir el SMI de una manera relevante porque estamos viviendo una crisis y no son los salarios los causantes de la inflación. No pueden salir golpeados de esta crisis”.

Los sindicatos UGT y CC OO defienden fijar el SMI de 2023 entre 1.082 y 1.100 euros, un 10% por encima de la cifra actual en este último caso. Los agentes sociales sólo se han reunido en la mesa de diálogo social en una ocasión, el pasado 21 de diciembre. El Gobierno llevó a esa mesa de negociación las recomendaciones hechas por la comisión de expertos, que planteaban una horquilla de subida de entre el 4,6% y el 8,2% para 2023. Eso equivaldría a fijar el SMI de este ejercicio entre los 1.046 euros y los 1.082 euros brutos al mes por catorce pagas. La patronal, por su parte, remitió un documento en el que proponía un alza del 4%, hasta una cuantía de 1.040 euros brutos en 14 pagas.

El Gobierno ha prorrogado el SMI de 2022, de 1.000 euros brutos en 14 pagas, hasta que se fije la nueva cantidad para este ejercicio. El objetivo del Ejecutivo es que quede en el 60% del salario medio español.