Amancio Ortega, el hombre discreto

Amancio Ortega ha logrado mantener un perfil muy bajo, rodeado de la discreción necesaria para mantener una vida privada alejada de la atención mediática y ese es el primero de los misterios de un hombre que lo ves por la calle y lo confundes con un vecino mas de Arteixo en La Coruña, sede del imperio Inditex. Amancio se hace rodear de un equipo que mantiene el mismo perfil bajo contagiándoles esa fobia a ser mediático. Ha contado, desde el minuto cero de su despegue empresarial, con todos los medios necesarios y con buenos amigos, además, de una familia muy discreta para mantener un halo de misterio en torno a todo lo vinculado a su vida personal.

De origen leonés pero ya considerado el gallego más universal, es padre de tres hijos, Sandra (1968) y Marcos (1971) son los dos hijos que tuvo junto a su ex mujer Rosalía Mera, fallecida en 2013, y su tercera hija Marta (1984) es la única que tuvo con su segunda mujer Flora Pérez. Aunque su hija menor nunca haya dado una entrevista es la hija de Ortega más conocida, y las fotografías que más abundan de ella son las que le toman cuando participa como jinete en competiciones de hípica. Y lo mismo podríamos decir de las fotografías tomadas a su padre, la mayoría de las que se han publicado se han tomado en gradas de hipódromos y aún así intenta pasar siempre pasar inadvertido. En el año 2000 inauguró el centro hípico de Casas Novas, situado en Arteixo, donde también están las oficinas corporativas de Inditex y parte de su producción y fabricación. Y ahí es donde tuve la oportunidad de conocerle y escucharle o casi escucharle porque observaba más que hablaba. Parecía feliz, por la cantidad de horas que pasaba, observando a su hija Marta saltar a caballo y apenas rodeado de un par de amigos de toda la vida, gente campechana de su pueblo, nada de codearse con los príncipes y nobles que acudían a las competiciones hípicas en Casas Novas.

Su hija Sandra es su primogénita y fue la heredera universal de su madre Rosalía Mera puesto que su hermano Marcos padece una parálisis cerebral desde su nacimiento. Ella continua la labor de su madre en la fundación Paidea.

Amancio Ortega, hijo de un ferroviario y de una ama de casa, no tuvo la posibilidad de continuar sus estudios de secundaria y empezó a trabajar muy joven, las biografías no oficiales que se han escrito sobre él afirman que a los catorce años ya trabajaba como mozo de tienda. Estuvo casado con Rosalía Mera veinte años, con la que montó el imperior textil, y ya ha superado tres décadas junto a Flora Pérez, su segunda esposa. Hay pocas personas con las que se le relacione ya que tiene un circulo de amigos muy cerrado en el que se encuentran empresarios españoles como Manuel Fernández Sousa.

En 2012, Cáritas recibió la mayor donación de su historia, 20 millones de euros que fueron donados por Amancio Ortega para que se destinaran al abastecimiento de comedores sociales. La Fundación Amancio Ortega otorga unas de las becas mejor dotadas para cursar estudios en el extranjero a los estudiantes de secundaria y de bachillerato que demuestren un perfil académico alto y no tengan suficientes recursos.

Estadísticas como la de Forbes no son del agrado del multimillonario Ortega, seguramente le harán perpetrarse aún más en su habitual discreción. Eso no le impide pasearse como uno mas por las instalaciones de Inditex, allí se sigue el modelo de oficina abierta, así que en cualquier corrillo te puedes encontrar con el Jefe. Tampoco le impedirá seguir tomándose unos vinos con sus amigos de siempre, jugar una partida de mus o navegar en su impresionante barco por las aguas esmeraldas de Porto Cervo