Ampliar 10 años la hipoteca aumenta un 10 % su coste

El tiempo es dinero, y más cuando hablamos de préstamos. Ampliar el plazo de una hipoteca reduce la cuota mensual a pagar pero encarece miles de euros su coste total.

Carteles de viviendas en venta en un inmueble de Madrid
Carteles de viviendas en venta en un inmueble de Madrid

El tiempo es dinero, y más cuando hablamos de préstamos. Ampliar el plazo de una hipoteca reduce la cuota mensual a pagar pero encarece miles de euros su coste total.

En la actualidad la mayoría de bancos permiten contratar hipotecas de hasta 30 años, siguiendo la reciente recomendación del Gobierno (ver artículo 4, punto Seis), pero algunos todavía permiten llegar hasta los 35 o incluso 40 años. Obviamente, en cuantas más cuotas quede diluida la deuda, menos tendremos que pagar cada mes pero, antes de optar por la opción más cómoda a 35 o 40 años, es necesario saber que las hipotecas a mayor plazo son la opción que al final resulta más cara, dado que el tiempo es el factor que más multiplica los intereses.

Cojamos como ejemplo una hipoteca media de 150.000 euros a Euríbor + 1,5 %. Según cálculos del comparador de hipotecas HelpMyCash.com, si la pagamos en 20 años, la cuota será de 738,45 euros y le acabaremos devolviendo al banco un total de 177.249 euros; si la pagamos en 25 años, la cuota habrá bajado a 614,96 euros pero el total habrá subido a 184.488 euros; si la pagamos en 30 años la cuota será solo de 533 euros pero el total ascenderá a 191.908 euros; si optamos por pagar en 35 años, la cuota será la más baja, de 475 euros, pero en 35 años le habremos pagado al banco un total 199.505 euros; y si estiramos hasta el máximo y pagamos en 40 años, la cuota será de de solo 431,83 euros pero al final le habremos pagado al banco 207.279 euros, es decir, 57.279 euros más de lo que nos prestó y 30.030 euros más que si hubiéramos liquidado la deuda en 25 años.

De los datos anteriores se extrae que aumentar 10 años el plazo de una hipoteca a Euríbor + 1,50 % encarece el total a pagar un 8 %, y aumentarla 5 años supone encarecerla un 4 %. Además, en hipotecas con diferenciales más altos, el sobrecoste aumenta. Así, cuando la hipoteca contratada aplica un interés de Euríbor + 2 %, 10 años más suponen una subida del 10,56 %, y cuando la hipoteca tiene un interés de Euríbor + 2,5 %, 10 años se traducen en un encarecimiento del 12,78 %.

Aumentar el plazo no siempre es malo. En las personas ya hipotecadas, es una buena idea si van justos pagando su actual cuota y quieren ir un poco más desahogados en el mes a mes. Y para las personas que se estén planteando hipotecarse, un plazo largo puede ser una buena manera de empezar pagando poco, asegurándose la jugada, siempre que en el momento de la contratación negocien una comisión de amortización anticipada del 0 %, que les permita, conforme mejore su situación financiera (o cuando tengan una entrada de dinero extra, como un bonus del trabajo, una herencia, etc.), realizar devoluciones anticipadas del dinero que les prestó al banco, ahorrando muchísimo en intereses.

En 2015, son muy pocos los bancos que permiten estirar tanto la devolución. Algunos casos son Ibercaja e ING Direct (hasta 40 años) y Uno-e y Caja España-Duero (hasta 35 años).

Por último, es necesario saber que solo los más jóvenes tienen está opción, ya que por razones obvias los bancos no se arriesgan a que paguemos nuestra última cuota más allá de los 70 o 75 años.