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Aumenta la credibilidad en la economía española

A lo largo de los últimos 18 meses, se ha producido un cambio fundamental en los desequilibrios de la economía española y en sus fundamentos estructurales que ha permitido mejorar la confianza en nuestra economía y, muy probablemente, haber dado carpetazo a la recesión. En efecto, el Gobierno presidido por Mariano Rajoy ha hecho un gran esfuerzo de consolidación fiscal, que ha tenido efectos muy positivos sobre nuestra prima de riesgo y, desde luego, ha eliminado cualquier duda sobre la necesidad de que el sector público español necesitase un rescate, garantizando el futuro de las administraciones públicas a través de la ley de estabilidad presupuestaria. Asimismo, el magnífico comportamiento de nuestras exportaciones, favorecido por la mejora de competitividad y, en gran medida, por la reforma laboral que ha acometido el actual Gobierno, ha provocado la reducción de los costes laborales. Si esta reforma se hubiera aplicado hace cinco años, el ajuste se habría producido vía precios y no vía cantidades, y el paro sería mucho menor. Además, resulta fundamental la reforma del sistema financiero, que padecía tres problemas: exceso de capacidad productiva, déficit de capital y problemas de rentabilidad.

La estrategia que ha aplicado el Gobierno de Rajoy ha permitido resolver los dos primeros problemas, obteniendo fondos europeos sin contraprestaciones excesivamente costosas para la economía española. El impulso de la actividad empresarial y de la competitividad de nuestras empresas también esta siendo favorecido por la reciente ley de emprendedores y la de unidad de mercado. Estos avances en la economía han permitido que, a través del incremento de las exportaciones, espoleadas por una devaluación interna precios-salarios, nuestra economía haya dejado de caer y, posiblemente con la aportación adicional de las exportaciones turísticas, iniciemos una senda de moderado crecimiento.

Todos estos logros de política económica han sido reconocidos tanto por el FMI como por la OCDE y la Comisión Europea, que consideran que el Gobierno de España ha aplicado las medidas necesarias para enfrentarse a la difícil situación que heredó. No obstante, animan a seguir la senda reformista. Por otra parte, los mercados también reconocen esta realidad mediante las condiciones favorables para la colocación de la deuda pública y para la financiación de algunas empresas privadas. En definitiva, la confianza medida en prima de riesgo ha mejorado espectacularmente desde el año pasado por estas fechas.

En términos macroeconómicos, España no se considera, ni muchísimo menos, un país corrupto, a pesar de asuntos puntuales de gravedad. Los recientes acontecimientos vinculados a la declaración de Bárcenas no han tenido ningún efecto sobre la credibilidad de la economía española medida en prima de riesgo, en colocación de deuda, en la visión de los inversores extranjeros y en la evolución de la Bolsa, a pesar de los efectos negativos que ha tenido sobre algunas empresas del sector energético la reforma eléctrica. En definitiva, el Gobierno de Rajoy garantiza la estabilidad de la política económica. Eso sí, en los próximos meses tiene que llevar a cabo otras reformas importantes, como garantizar la sostenibilidad de las pensiones y del Sistema Nacional de Salud. En ningún caso, estos últimos acontecimientos deben empañar esta realidad ni mermar la capacidad del Gobierno para seguir modernizando nuestra economía.

* Decano-presidente del Colegio de Economistas de Madrid