Bankia revende el banco de Florida por 683 millones

El chileno Banco de Crédito paga 181 millones menos de lo que abonó Blesa por la entidad en 2010. La gran banca de inversión hunde el valor y 82,4 millones de acciones cambian de manos en sólo dos días

La entidad en Bolsa
La entidad en Bolsa

El chileno Banco de Crédito paga 181 millones menos de lo que abonó Blesa por la entidad en 2010. La gran banca de inversión hunde el valor y 82,4 millones de acciones cambian de manos en sólo dos días

En mitad de una fuerte especulación en Bolsa, Bankia anunció ayer la venta del City National Bank of Florida (CNB) por 882,8 millones de dólares (683 millones de euros al cambio actual) a la entidad chilena Banco de Crédito e Inversiones. Caja Madrid, que encabezó junto a Bancaja la actual Bankia, pagó un total de 1.117 millones de dólares (864 millones de euros) por el banco de Miami en dos operaciones realizadas en 2008 y 2010, transacciones que llevaron a la cárcel a su ex presidente, Miguel Blesa, por provocar posibles pérdidas a la entidad.

La firma chilena pagará así 181 millones de euros menos por CNB que los que pagó Caja Madrid hace tres años, y Bankia recupera con la operación las provisiones de importe similar realizadas en 2010 para cubrir la depreciación del activo. En un comunicado a la CNMV, el banco destaca que la operación «tendrá un impacto positivo, tanto en resultados como en el capital» de la entidad.

El banco que preside José Ignacio Goirigolzarri contactó con 31 entidades interesadas en la firma de Miami, 13 de ellas de primer nivel, pero redujo la horquilla final de las negociaciones a tres entidades. La venta de CNB también contribuirá a la reducción de la plantilla de Bankia en 435 personas, y se enmarca dentro del plan estratégico 2012-2015 del grupo, que contempla desinversiones y recortes de costes para asegurar la viabilidad del banco nacionalizado.

Mientras el consejo de administración de Bankia discutía la venta de CNB, en Bolsa los bancos de inversión seguían aprovechando sus oportunidades de rentabilidad en un valor marcado por la incertidumbre. En dos sesiones, 82,4 millones de acciones de la entidad cambiaron de manos, y el banco sólo cuenta con 19,94 millones de títulos en circulación. El desplome acumulado entre el jueves y ayer asciende al 55,8%, y la entidad marcó ayer mínimo histórico en el parqué en 0,65 euros.

Los grandes inversores llevan varias sesiones comprando los derechos de la ampliación de capital del próximo martes a accionistas minoritarios, preferentistas y tenedores de deuda híbrida, estos últimos convertidos en «socios» forzosos de Bankia por el canje planteado por la entidad. El desplome, que se iba a producir de forma casi segura, no había tenido lugar hasta ahora porque una gran parte del capital del banco estaba en manos de los propios clientes de la entidad, con escasos conocimientos financieros, e incluso de algunos de sus empleados.

Ante el desplome sufrido por Bankia, los tenedores de deuda híbrida ven cómo sus derechos de canje cada vez valen menos y los venden a grandes bancos como UBS y Credit Suisse, que esperan rentabilizar, en la medida de lo posible, algo la inversión realizada antes de que el FROB ejecute la ampliación de capital prevista para el próximo martes. Las órdenes de venta, vinculadas a posiciones cortas, fueron enormes entre el jueves y ayer.

A este respecto, la Asociación Europea de Inversores Profesionales (Asinver) envió ayer una carta al secretario del consejo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Fabio Pascua, en la que reclaman la adopción de «medidas cautelares para la eficaz protección de los inversores» de Bankia. Además, solicitan «el aplazamiento de la entrada en cotización de las nuevas acciones de Bankia», esto es, la ampliación de capital.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en declaraciones a la cadena Cope recogidas por Ep, atribuyó el desplome del jueves a las ventas en corto que realizaron inversores institucionales, si bien señaló que habrá que esperar a los resultados de la investigación de la CNMV para saber lo que ocurrió con las acciones de la entidad.

«Me parece prudente esperar a las conclusiones de la CNMV», afirmó el presidente de Bankia, que espera poder conocerlas en «pocos días». En su opinión, lo ocurrido es difícil de entender. «Yo no lo entiendo del todo», confesó Goirigolzarri.

Ventas en corto al descubierto

La CNMV sospecha que los grandes bancos de inversión como UBS, Credit Suisse y Morgan Stanley podrían haber pedido prestadas las acciones a los tenedores de preferentes antes de la ampliación de capital del martes, día en el que se produce el canje, para después revenderlas a un precio menor y ganar la diferencia. Esta operativa, permitida aunque las acciones no estén aún en poder del prestamista, se conoce como ventas en corto al descubierto y no está al alcance de los accionistas minoritarios de un valor.