Bankia vuelve a ser el cuarto banco español por valor en Bolsa

Bankia recuperó ayer el cuarto puesto en la lista de mayores bancos del parqué nacional con una capitalización de 6.564,9 millones de euros. La entidad se situó entre Caixabank (12.785,5 millones) y Banco Popular (5.448,9 millones) al cierre de una sesión en la que empezó a cotizar la ampliación de capital. Lo ocurrido ayer pone fin a un largo proceso en el que los principales perjudicados han sido los accionistas que acudieron a la salida a Bolsa de la entidad, en julio de 2011, y los tenedores de deuda preferente. Las pérdidas de los primeros ascienden hasta el 98,75% de la inversión, mientras que los preferentistas ya se han dejado el 74%.

Tal y como estaba previsto, las 11.517 millones de nuevas acciones empezaron a cotizar con un desplome del 20,8% a primera hora de la mañana, hasta un precio mínimo histórico de 0,475 euros por acción. La oleada de ventas de los nuevos accionistas forzosos, esto es, tenedores de preferentes que vieron cómo lo que eran títulos de deuda subordinada se convertían en acciones del banco, tumbaron la cotización de la entidad.

No obstante, durante la jornada se fueron recuperando progresivamente hasta alcanzar los 0,57 euros al cierre, en máximos de la sesión con un descenso del 5% frente a los 0,6 euros de la víspera. La nueva Bankia, cuyo valor de mercado pasó de 11,96 a 6.564,9 millones de euros de la noche a la mañana, salvó los muebles apoyada en los inversores institucionales, que en las últimas jornadas habían comprado deuda híbrida a los preferentistas a bajos precios con la expectativa de sacar algo de rentabilidad con su conversión en acciones.

Según fuentes del mercado, ayer se produjo una nueva entrada de grandes inversores institucionales, muchos con vocación de permanencia en el valor, atraídos por el bajo precio de los títulos. En total, 226 millones de acciones de Bankia cambiaron de manos durante la jornada, y la entidad aprovechó para recomprar durante la subasta de cierre 30 millones de acciones que controlaban sus filiales.

Tras cerrar 2012 con los mayores números rojos –19.193 millones de euros de pérdidas– de la historia de la banca española, Bankia regresó a la senda de los beneficios en el primer trimestre del año –213 millones en positivo para el conjunto del grupo–, camino por el que espera mantenerse a lo largo de todo este año. De hecho, a pesar incluso de las nuevas necesidades de capital que deberá destinar para «cubrirse» del riesgo de los créditos refinanciados dudosos, el banco mantiene su previsión de ganar 800 millones de euros en 2013, el mismo beneficio que estimaban antes de conocer estas nuevas exigencias.

A raíz de las nuevas dotaciones contempladas solicitadas por el Banco de España para el sector, que resultan de aplicar el llamado «segundo decreto Guindos» a las cifras de créditos refinanciados recogidas por el Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, el sector bancario deberá afrontar unas nuevas provisiones de entre 10.000 y 12.000 millones de euros a lo largo de 2013. El Ministerio de Economía pretende dar dos años a las entidades para que cubran todos los préstamos reestructurados que presentan problemas de cobro.

Aunque aún no se conoce la cantidad concreta que deberá provisionar Bankia, una parte relevante del total corresponderá a la entidad. Para ello, Bankia continúa con la reestructuración de su cartera –la venta del City National Bank de Florida le ha permitido recuperar 180 millones que tenía provisionados desde 2010– y de su red de oficinas. Con la generación de beneficio y la reducción de costes, el banco cubrirá la provisión de estos créditos.