CatalunyaCaixa, una entidad saneada y con 62.392 millones en activos

La Razón
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CatalunyaCaixa, el banco adjudicado hoy por el FROB a BBVA, es una entidad recapitalizada y saneada gracias a los más de 13.600 millones que ha recibido en ayudas públicas, que suma un total de 62.392 millones de euros en activos.

CatalunyaCaixa, el banco adjudicado hoy por el FROB a BBVA, es una entidad recapitalizada y saneada gracias a los más de 13.600 millones que ha recibido en ayudas públicas, que suma un total de 62.392 millones de euros en activos.

Después de los ajustes en personal y oficinas a los que estaba obligada por el rescate bancario, la entidad dispone actualmente de 5.361 empleados y de 758 oficinas, 715 de las cuales en Cataluña, según datos facilitados a Efe por la entidad.

Así pues, BBVA se hace con un banco arraigado en Cataluña, donde operó con la marca Caixa Catalunya hasta su fusión con Caixa Manresa y Caixa Tarragona, y que tiene unos 3,6 millones de clientes.

Con esta compra, el BBVA se refuerza aún más en Cataluña, ya que el banco que preside Francisco González se adjudicó Unnim, fruto de la fusión de Caixa Terrassa, Sabadell y Manlleu, en marzo de 2012.

Su absorción por parte del BBVA permitió al banco controlar una red de oficinas en Cataluña de 843 sucursales con un total de dos millones de clientes.

Antes de realizar esa integración, no obstante, BBVA tuvo que asumir la salida de más de un millar trabajadores de Unnim, cuya marca acabó eliminando en mayo del año pasado.

Actualmente, CatalunyaCaixa, marca comercial de Catalunya Banc, tiene una cuota de mercado de más del 11 % en depósitos y con una penetración del 21 % entre las empresas, del 21 % en la población catalana y del 25 % entre los comercios catalanes.

No obstante, el banco nacionalizado ha experimentado cierto desgaste en los últimos años por polémicas como las pérdidas que tuvieron que asumir sus clientes con productos híbridos y los conflictos judiciales abiertos por estos productos, así como protestas como las relacionadas con los desahucios.

En cualquier caso, el FROB ha hecho todo lo posible por facilitar la venta de la entidad, y en todo este tiempo transcurrido hasta esta tercera subasta culminada con éxito ha recapitalizado la entidad y ha segregado aquellas partes que podían dificultar su venta.

Después de traspasar sus activos inmobiliarios a la Sareb, el "banco malo", el FROB cerró la venta de su plataforma de gestión de activos inmobiliarios, CX Inmobiliaria, al fondo de inversión Blackstone, que la semana pasada también adquirió por 3.615 millones de euros la cartera de cerca de 6.400 millones en hipotecas problemáticas de Catalunya Banc, aunque para ello el FROB tuvo que poner 572 millones más.

En mayo de 2013 el FROB incluso optó por relevar a sus entonces gestores, Adolf Todó y Jaume Massana, para poner al frente de la entidad a José Carlos Pla, que procedía de CajaSur y que se ha encargado desde que asumió las riendas de CatalunyaCaixa de limar la estructura de la entidad para ceñirla al rol de banca comercial en Cataluña, su territorio de origen.

Superado todo este proceso, Catalunya Banc tiene ahora un patrimonio neto de 2.506 millones de euros, una ratio de préstamos sobre depósitos que se sitúa por debajo del 100 % y suma unos activos fiscales de 3.550 millones de euros, frente a unos pasivos fiscales de 276 millones.

En cuanto a la solvencia del grupo, su "core capital"o capital de máxima calidad asumiendo todos los futuros impactos de la normativa (término conocido como "fully loaded") es del 14,9 %, mientras que su cobertura es del 81,6 %, siempre según datos de la entidad.

Por otra parte, CatalunyaCaixa, que aún no ha dado a conocer los resultados del primer semestre del año, abandonó el año pasado los números rojos y ganó 532,2 millones de euros, si bien solo 167,8 millones de estos beneficios procedieron estrictamente de su negocio bancario, mientras que el resto, 364,4 millones, fueron fruto en buena medida de activos fiscales y canje de híbridos.