CC OO pone en peligro 4.000 empleos en Nissan

Rechaza aumentar en ocho minutos la jornada laboral

La planta Nissan de la zona franca está a la espera de más trabajo
La planta Nissan de la zona franca está a la espera de más trabajo

La ruptura de las negociaciones entre la empresa y los sindicatos, especialmente CC OO puede afectar de manera inmediata al futuro de la fábrica de Nissan en Barcelona. En caso de no haber acuerdo en los próximos días, esta factoría podría perder la posibilidad de fabricar un nuevo modelo que garantizará su viabilidad y su carga de trabajo en los próximos años. En caso de no ser adjudicado este modelo, el futuro de las instalaciones catalanas es más que problemático.

La reunión entre las partes se prolongó hasta primea hora de la mañana de ayer. Fuentes directamente implicadas en la negociación no se explican la ruptura final del acuerdo que, tras casi veinte horas ininterrumpidas de conversaciones, parecía ya muy cercano. Sin embargo, las centrales sindicales, al parecer capitaneadas por Comisiones Obreras, se levantaron de la mesa y dieron por rotas definitivamente las negociaciones. Una afirmación que los implicados no creen que sea tan radical y se cree que puede reanudarse el diálogo en pocos días. Aunque parece que la paciencia de la empresa ha tocado fondo.

Mientras la parte sindical echa la culpa a la empresa, ésta no ha realizado ningún tipo de valoración. «Hemos aceptado la doble escala salarial y ahora la empresa ha decidido ir a por todo lo demás», declaraban los sindicalistas. Pero otras fuentes indican que, cuando ya todo estaba pactado, los representantes sindicales dieron un giro en el último momento y se desdijeron de lo pactado anteriormente, oponiéndose a aumentar en ocho minutos la jornada laboral y ampliar en dos los días laborables al año. Medidas para aumentar la competitividad de la planta catalana para poder equipararse a los costes de producción que presentan otras factorías del grupo Renault-Nissan.

La situación parece crítica, ya que la emprersa no ha querido entrar en esta guerra de declaraciones y se ha limitado a estudiar la reacción de los sindicatos sin manifestar ninguna postura oficial. Algo que puede ser especialmente peligroso para el futuro de la planta de Barcelona. Hay que recordar que el vicepresidente John Martin, responsable de designar los nuevos modelos a cada planta, ya afirmó el pasado 21 de diciembre que no estaba dispuesto a seguir este juego sindical.