De Guindos lamenta los bandazos en la respuesta a la crisis de la zona euro

El ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, criticó hoy los bandazos que ha dado la zona euro en las recetas económicas que se aplicaron a la crisis, al mismo tiempo que aseguró que la competitividad de España es ahora mucho más sostenible que en el pasado.

De Guindos ha querido ejercer una "Nota crítica"con respecto a las políticas fiscales, monetarias y de reformas que se han aplicado durante la crisis y que, según dijo, pasó por tres fases.

En el caso de España, se recomendó en 2007-08 que aplicara una política fiscal expansiva y el país entró en la crisis con un superávit del 2 % del PIB en base a esta receta.

Dos años después, España tuvo un déficit del 11 % del PIB y un desempleo que pasó del 8 % al 21 %, recordó.

Después de que comenzara la crisis política, España tuvo que revertir su política económica y implantar una consolidación fiscal para "reducir dramática y rápidamente"las cifras.

Finalmente, recordó, la tercera fase y la que le parece el enfoque correcto, consiste en reducir el déficit, pero simultáneamente lo puede hacer al ritmo correcto.

A juicio de De Guindos, en la política económica debe mandar la consistencia y la previsibilidad y en la zona euro no lo ha habido mucho al menos en la política fiscal, lamentó el ministro, quien consideró que el enfoque de ahora, el de cierta flexibilidad da más "credibilidad"a la estrategia presupuestaria.

También reconoció que las reformas estructurales son vitales, al igual que el reequilibrio que está teniendo lugar en materia de competitividad en los diferentes países del euro, un aspecto que determinará el crecimiento a largo plazo, sostuvo.

En el caso de España, este proceso ha ocurrido a través de la devaluación interna y ya no mediante la devaluación de la tasa de cambio nominal, es decir la depreciación de la peseta, como ocurrió previamente.

"Ganamos rápidamente competitividad (...) pero tuvimos una segunda ronda de efectos (negativos) rápidamente", como una "presión inflacionaria que comenzó a contaminar los salarios y erosionar la competitividad ganada", recordó.

"Ahora es totalmente diferente. Hemos ganado competitividad a través de la devaluación interna, a través de los costes laborales unitarios y sin ninguna segunda ronda de efectos como en el pasado", explicó, algo que es "mucho más sostenible".

"No conocemos las consecuencias de esta nueva manera de ganar competencia, pero va a ser diferente, mucho más sostenible, porque no es lo mismo ganar competencia a través de la devaluación de la tasa nominal de cambio que mediante la devaluación interna", dijo.

El secretario general de la OCDE, Angel Gurría, abogó por continuar las reformas estructurales en la zona euro, especialmente en los mercados de productos y de servicios y liberalizar las profesiones protegidas.

Gurría destacó la reforma laboral de España, país, dijo, que no solo ha recuperado competitividad, sino que también registra un superávit y un desempleo descendiente, entre otros indicadores.

También el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, defendió la continuidad de reformas estructurales, porque son "básicas para incrementar el nivel de crecimiento, mejorar los mercados laborales y elevar el estándar de nuestros sistemas educativos", entre otros beneficios.