Opinión

La deuda como problema

Hay que empezar a retirar ayudas públicas para bajar el déficit, cuyo desfase ha de ser reducido al 3% en 2024

La ministra de Economía, Nadia Calviño
La ministra de Economía, Nadia CalviñoAgencia EFE

Pensaban algunos que la crisis económica, tras los últimos datos de inflación y la previsión de crecimiento que nos otorga la Comisión Europea, era ya agua pasada y que a partir de ahora todo iba ser coser y cantar. El dato de recesión técnica de Alemania nos recuerda, sin embargo, que lejos de desaparecer los nubarrones, el problema sigue latente.

Si la locomotora alemana no tira, el resto de Europa lo acabará sintiendo más tarde o más temprano.

Por eso no hay que echar en saco roto las recomendaciones últimas que ha hecho Bruselas a Nadia Calviño. Hay que empezar a retirar ayudas para bajar el déficit, cuyo desfase ha de ser reducido al 3 por ciento en 2024. Algo casi imposible a tenor de los planteamientos de gasto del Gobierno. Cierto que se pueden retirar las ayudas a empresas y familias derivadas de la crisis energética, pero el problema está en que, transcurrido el verano, los meses de otoño e invierno pueden ser complicados si la guerra de Ucrania no concluye y la inestabilidad energética permanece en Europa. La intransigencia de la Agenda Verde no ayuda y los vientos que llegan de Estados Unidos tampoco. La crisis financiera no ha hecho sino amainar. El problema real, tanto en USA como en Europa, y por tanto España, está en las elevadas cifras de endeudamiento. Si no conseguimos bajar la deuda, las instituciones tendrán que aplicar cirugías correctoras más tarde o más temprano. Quienes estén más endeudados harán frente a la crisis con mayor dificultad. Y en materia de deuda, por desgracia, vamos desde hace tiempo en posiciones de cabeza.