Draghi prepara a los mercados para una nueva inyección de liquidez

«El BCE hará todo lo que debe para subir la inflación lo antes posible» hasta el 2%

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi.

El Banco Central Europeo (BCE) «hará todo lo que debe para subir la inflación lo antes posible» en la zona euro y empujarla hacia los límites del 2% previstos, según las declaraciones de ayer de su presidente Mario Draghi en el congreso «Euro Finance Week» de Fráncfort. Con este mensaje, que va en la línea con sus últimos anuncios, el banquero italiano preparaba a los mercados e inversores para nuevas inyecciones de liquidez y estímulos. Las iniciativas, que discutirá con su Consejo de Gobierno en la reunión del 3 de diciembre, irán probablemente encaminadas al reforzamiento del programa de compra de activos en funcionamiento desde marzo, así como a una modificación en la tasa de depósitos.

La posibilidad de aumentar el programa de compra de deuda soberana (QE, por sus siglas en inglés) ya fue adelantada en octubre por la institución. Este programa de adquisición de bonos, un instrumento definido como «potente y de gran flexibilidad», podría aumentar su volumen mensual –actualmente fijado en 60.000 millones de euros–, así como ajustar su «composición» o prolongar su acción más allá de septiembre de 2016, la fecha límite señalada en un inicio.

Bajar la facilidad de depósito

Los mercados ya llevan semanas anticipando una posible bajada de la tasa de interés de depósito o facilidad de depósito, que está en el -0,2%. Las previsiones de los economistas germanos apuntan hacia un descenso que podría llegar hasta el -0,3% o incluso hasta el -0,4%. Draghi expuso los beneficios que tendría esta acción, alegando que acelerarían la circulación de las reservas bancarias y podrían impulsar los efectos esperados del QE. Si esta medida se acepta en diciembre, los bancos deberán pagar una o dos décimas adicionales de interés al guardar su dinero en la institución central europea.

«Si concluimos que el balance de riesgos para nuestro objetivo de estabilidad de precios a medio plazo está sesgado a la baja, actuaremos utilizando todos los instrumentos disponibles en nuestro mandato», aseguró Draghi, volviendo a defender la efectividad de las medidas adoptadas, –que «han funcionado correctamente»–, especialmente de su programa de compra de deuda, ante algunos de sus críticos más inconvencibles. Entre ellos, el presidente del Banco Central Alemán (Bundesbank), Jens Weidmann, que alertó también esta vez sobre los riesgos de la política del Banco Central Europeo. «Cuanto más tiempo permanezcamos en un modo monetario ultraflexible, menos efectiva será esta política y mayores serán los riesgos y efectos secundarios».

El aumento de la tasa de inflación está tardando más tiempo del previsto en lograr su objetivo cercano al 2%, algo ya reconocido por Draghi en la última reunión del consejo del BCE. Este estancamiento supone a largo plazo un riesgo para la coyuntura económica de la eurozona; por eso, es uno de los objetivos principales hacia los que trabaja el Banco Central Europeo.

El economista añadió que el crecimiento global de 2015 será el más débil desde 2009, en parte por la crisis de los mercados emergentes, aunque se abstuvo de mencionar explícitamente a China, y que la reactivación era «la más débil desde 1988». Por esta razón, «no podemos decir que el proceso de reparación económica de la zona euro se ha completado».

Alemania duda de las medidas del BCE

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, dijo ayer que no se consigue «un crecimiento mayor con cambios cosméticos y arreglos rápidos», en alusión a las medidas de expansión monetaria y recomendó más reformas. El responsable del banco central alemán reconoció además que la inflación de la zona euro –en el -0,1%– se sitúa muy lejos del objetivo de una tasa cercana al 2%.