El Consejo de IAG tumba el ajuste suave de Iberia

Exige una reducción de costes de 350 millones, 200 más de los propuestos por la aerolínea española

Representnates de UGT acuden a la reunión con la compañía
Representnates de UGT acuden a la reunión con la compañía

Los siete consejeros de IAG (International Airlines Group) nombrados a propuesta de British Airways mostraron ayer su disconformidad por el plan que la dirección de Iberia ha ofrecido a los sindicatos y aseguraron que no garantiza la viabilidad futura de la compañía española de bandera al asegurar un ahorro estructural de 150 millones de euros en lugar de los 350 millones que fijó el holding en noviembre. Según ha sabido LA RAZÓN, el consejo no votó el preacuerdo alcanzado entre la empresa y los sindicatos (menos despidos a cambio de una reducción salarial mayor) porque no fue presentado en ningún documento.

IAG ha dado un margen de confianza a los negociadores para situar los ahorros estructurales que necesita Iberia en la línea de los que marca el plan anunciado por IAG en noviembre del pasado año y que, en su opinión, son los únicos que pueden garantizar el futuro de la compañía que preside Antonio Vázquez. IAG tiene previsto convocar un consejo de administración extraordinario a principios del mes de febrero para dar o no su visto bueno al plan que le presente el consejero delegado Rafael Sánchez-Lozano, encargado de pilotar el asunto. El plazo para alcanzar un acuerdo entre los distintos sindicatos representados en Iberia y la dirección de la aerolínea expiraba inicialmente el 31 de enero, es decir, el próximo jueves. Sin embargo, cuando el Sepla suscribió el mismo acuerdo al que llegaron los sindicatos de tierra, mantenimiento y alguno de los de TCP, en el punto tercero de los compromisos se reconoce la apertura de «un proceso de negociación y hacer los mejores esfuerzos en relación con los anteriores puntos para finalizarlo en torno al 31 de enero». Dos párrafos después, en el último, se fija la vigencia de lo firmado «hasta el fin del plazo de negociación previsto, 31 de enero de 2013 o fecha posterior que las partes acuerden. Llegada la referida fecha sin haberse alcanzado el acuerdo definitivo ambas partes quedarán liberadas de los compromisos pactados».

Se acaba el plazo

Nada hace pensar que en una semana las negociaciones puedan avanzar vertiginosamente. Máxime después de que en el consejo de ayer se llegara a reconocer por parte de la dirección de la compañía las dificultades para conseguir mayores compromisos por parte de los sindicatos.

Si las condiciones del plan no se ajustan a lo que el consejo de IAG de noviembre aprobó, la reunión extraordinaria de febrero puede acabar con la tensa calma que se vive en la aerolínea.

El consejo de IAG está formado por catorce miembros (siete por cada una de las dos compañías integradas en el hólding), aunque Willie Walsh, el consejero delegado, tiene voto de calidad para deshacer los empates.

Hace ahora dos semanas, la dirección de Iberia ofreció a los sindicatos una propuesta que reducía de 4.500 a 3.836 los despidos en el plan de ajuste a cambio de que los trabajadores aceptaran un recorte salarial un 3% superior. Así, para el personal de tierra sería del 18%; para los pilotos, del 23, y para los TCP, del 28%.

El consejo trató de pasada el polémico plan de pensiones de British y su «agujero» (en torno a 3.600 millones de libras), que permitió en su momento que la fusión fuera paritaria pese al tamaño de ambas compañías. British espera que la nueva valoración (se hace cada tres años) reduzca el déficit en un 30%.