El Gobierno intenta minimizar el impacto del aval público a la obra

La Razón
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El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró ayer que el Gobierno intentará minimizar el «impacto» para el contribuyente de las fianzas y avales aportados a Sacyr en 2009 para que optase a las obras del Canal de Panamá. En declaraciones a los medios antes de participar en un almuerzo organizado por Deloitte y la asociación para el Progreso de la Dirección, De Guindos consideró que en todo caso el «enorme prestigio» de la obra pública española en el exterior no se verá dañado si se confirma la «mala noticia» de la ruptura de las negociaciones para construir la ampliación del Canal de Panamá.

Gestiones hechas

«Si de alguna forma se confirman las noticias de la ruptura de las negociaciones (entre el Canal y el consorcio liderado por Sacyr) sería una mala noticia para todas las partes, porque creemos que existía una alternativa que era mejor para todos», dijo De Guindos. Sobre la posibilidad de que el Gobierno viaje a Panamá, el responsable de Economía descartó esta posibilidad al responder que «ya se han hecho todas las gestiones» y que lo que toca ahora es tratar de que las fianzas y garantías aportadas a través del CESCE no tengan un impacto en las cuentas de los contribuyentes.

En 2009, el anterior Gobierno socialista presidido por José Luis Rodríguez Zapatero concedió un aval a Sacyr de cerca de 160 millones de euros a través de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), en el marco del concurso para optar a las obras del Canal de Panamá. En cuanto a si este caso puede de algún modo afectar a la Marca España, el ministro insistió en que las empresas de infraestructuras españolas tienen cerca de 40.000 millones de euros en contratos en el exterior, siendo por tanto un sector «puntero y de enorme prestigio» y del que De Guindos afirmó que está «convencido» de que va a continuar siendo así.

Por su parte, la ministra de Fomento Ana Pastor, ha reclamado «responsabilidad» a las partes en torno a la ampliación del Canal de Panamá y advirtió de que «lo peor sería que la obra no continuara». «Apelo una vez más a la responsabilidad de las partes porque creo que lo peor sería que la obra no continuara», reiteró la ministra preguntada por los periodistas, tras presenciar el final de la perforación de uno de los túneles del tren AVE entre Alicante y Murcia, a su paso por el término alicantino de Callosa de Segura.

En todo caso, sostuvo que en este conflicto no se pone en duda la calidad de la ingeniería civil española, «que a día de hoy sigue siendo impoluta», sino que se trata «de un problema financiero que tienen que resolver las partes». Pastor manifestó que esta petición a la responsabilidad y a que se mantenga el diálogo para alcanzar «un entendimiento» es defendida tanto por el Gobierno español como por el resto de ejecutivos involucrados, y puso de manifiesto que la obra está ejecutada «al 70 por ciento», informa Efe.

La ministra dijo que el Canal es una «infraestructura clave para todo el mundo» por «los intereses marítimos internacionales que dependen en buena parte» de este paso marítimo, y recalcó que la ingeniería civil española ha demostrado que está «a la vanguardia». También señaló que el Gobierno español busca lo mejor para el interés general y para salvaguardar «la defensa de la Marca España en materia de ingeniería civil».