La economía española creará 900.000 empleos en dos años

El Gobierno revisa el escenario macroeconómico y confía en que el crecimiento del PIB permita reducir el número de parados en más de un millón. La tasa de paro podría situarse a finales de 2017 en el 16,6% si el PIB crece como se espera un 2,9% este año y un 2,3% el próximo ejercicio

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría
La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría

El Gobierno revisa el escenario macroeconómico y confía en que el crecimiento del PIB permita reducir el número de parados en más de un millón

Si todo sale como el Gobierno en funciones prevé, entre éste y el próximo año la economía española crecerá una media del 2,7%, creará 899.000 nuevos empleos, el número de parados se reducirá en un millón de personas, la tasa de paro bajará al 16,6% en términos de EPA y el número de ocupados alcanzará los 19 millones a finales de 2017. Estos datos están contenidos en el nuevo escenario macroeconómico que Luis de Guindos presentó ayer en el Consejo de Ministros, que mejora las previsiones del Programa de Estabilidad enviado a Bruselas el pasado mes de abril. En el presente año, el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá el 2,9%, dos décimas más que en las anteriores estimaciones, mientras que el próximo año lo hará en un 2,3%, una décima menos. ¿Quién o qué tiene la culpa de esta revisión a la baja para 2017? El Brexit. Según el ministro de Economía, la salida de Reino Unido de la Unión Europea podría restar entre dos o tres décimas al crecimiento, lo que equivale a cifrarlo entre 2.000 y 3.000 millones de euros.

De Guindos urge los PGE

Las cifras aprobadas ayer por el Consejo de Ministros son las que servirán de base para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, que deberían entrar en el Congreso de los Diputados antes del próximo 1 de octubre para su tramitación parlamentaria en el caso de que se pueda llegar a formar un Gobierno. «Es un primer paso que puede darse de cara a esa aprobación», subrayó la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. De Guindos advirtió de que es «importantísimo» mandar un borrador del presupuesto del año próximo a Bruselas el mes de octubre ya que, en su opinión, podría haber sanciones si la Comisión Europea considera que España no cumple con los compromisos adquiridos esta misma semana. Lo que ayer no pudo aprobarse es el techo de gasto del Estado, toda vez que un Gobierno en funciones no tiene capacidad legal para fijarlo.

Según ha recordado, en dicho borrador debe plasmarse cómo cumplirá España con la nueva senda de consolidación fiscal fijada por Bruselas esta semana, tras la decisión de cancelar la sanción por no adoptar las medidas necesarias para cumplir con el déficit en 2015. «Si eso no es así, se puede abrir un nuevo periodo de sanciones. Nos hemos librado de una, y es vital tener un presupuesto», ha dicho el ministro de Economía en funciones. Más aún, De Guindos ha apremiado a formar Gobierno cuanto antes y ha recordado que entre los socios europeos que cumplen con sus compromisos con Bruselas «gobiernos con mayorías absolutas hay muy pocos». Entre las directivas pendientes de transposición, De Guindos ha destacado una sobre contratos hipotecarios, actualmente en tramitación, y que el ministro ha avanzado que será muy importante para los clientes que suscriban hipotecas porque pondrá coto a algunas cláusulas que podrían ser consideradas abusivas.

Para la confección del cuadro macroeconómico el Gobierno ha tenido en cuenta el mantenimiento del euribor en terreno negativo en el horizonte 2017, que el bono español ofrezca una rentabilidad a diez años del 1,7% y 1,9%, respectivamente, que el euro se cambie a 1,1 dólares y que el barril de Brent se pague entre 43,1 y 49,1 dólares.

El crecimiento del PIB será muy superior a la media de la zona euro prevista hasta el momento por los principales organismos internacionales (1,6% y 1,5% en estos dos ejercicios). Está sustentado por la demanda interna, que en los últimos trimestres ha tomado el relevo a la demanda exterior. Su aportación al PIB será de 3,2 puntos en 2016 y 2,5 puntos en 2017. A estas cifras habría que restar tres décimas este año y dos en 2017 que serán la aportación negativa del sector exterior. Las importaciones seguirán creciendo a un ritmo muy superior al de las ventas al exterior. El consumo de los hogares aumentará un 3,3% este año y un 2,6% en 2017. El de las administraciones públicas se conformará con crecer un 1% y un 0,9%. La inversión será otro de los grandes soportes del crecimiento. Este año crecerá un 5,4% y el próximo año, un 4,2%, con especial hincapié en el sector de los bienes de equipo.

Las previsiones sobre el mercado de trabajo también mejoran ligeramente en el conjunto de los dos años, en coherencia con la evolución de la economía. El empleo en términos de contabilidad nacional (puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en media anual) crece el 2,7% en 2016, dos décimas más de lo estimado en abril, mientras que en 2017 la creación de empleo se mantiene en el 2,2%. En términos EPA (Encuesta de Población Activa) se espera que el número de ocupados acabe 2017 en 18,993 millones, cifra que sería la más elevada desde el tercer trimestre de 2009. Entre los dos años que recoge el nuevo escenario macroeconómico se crearán 899.000 empleos y el número de parados se reducirá en 1,003 millones. A finales de 2017 habrá en España 3,777 millones de parados, el número más bajo desde el cuarto trimestre de 2008. Se espera que la tasa de paro cierre el cuarto trimestre de 2017 en el 16,6% de la población activa, lo que supondría bajar 4,3 puntos en dos años y situarla en el nivel más bajo desde finales de 2008.

Pese a que la economía española logrará en 2017 cuatro años de crecimiento económico y de creación de empleo, se espera mantener el superávit de las cuentas exteriores, lo que supondrá encadenar seis ejercicios con capacidad de financiación frente al exterior. Se espera un saldo de la cuenta corriente positivo del 1,7% del PIB en 2016 y del 1,5% el año que viene, iguales a las que se contemplaban en el Programa de Estabilidad. La capacidad de financiación frente al exterior también se mantiene en el 2,4% y el 2,2%, respectivamente.

El PIB creció un 0,7% entre abril y junio

La economía española creció un 0,7% en el segundo trimestre del presente año, según la primera estimación del Instituto Nacional de Estadística. El dato coincide con el anticipado por el Banco de España. De esta forma, España encadena doce trimestres consecutivos de crecimiento, desde que en el verano de 2013 se apuntara un 0,1% de subida. En términos interanuales, el crecimiento se ha frenado algo, hasta el 3,2%, teniendo en cuenta que hace un año la economía se apuntó una subida del 1% en tasa intertrimestral. El ministro de Economía ve factible que el PIB pueda crecer un 2,9%, la nueva estimación que figura en el nuevo cuadro macroeconómico. En la primera mitad del año, la media de crecimiento se sitúa en el 3,3%. Bastaría con que en la segunda mitad se anotara una subida media del 2,5% para que se cumpliera exactamente el pronóstico. El pasado año, el PIB creció un 0,8% en los dos últimos trimestres. Según lo apuntado por el Banco de España en su boletín económico, la favorable evolución del mercado de trabajo y la mejora de las condiciones financieras derivadas de la política monetaria del BCE están manteniendo el buen ritmo del consumo de los hogares.

El PIB de la eurozona sube un 0,3%

El PIB de la eurozona aumentó un 0,3% en el segundo trimestre del año y en el conjunto de la Unión Europea (UE) creció un 0,4 % en comparación con los tres meses anteriores, según el primer cálculo adelantado publicado ayer por la agencia comunitaria de estadística Eurostat. En el primer trimestre, la economía del área de la moneda común creció un 0,6 % y la de la UE de los Veintiocho, un 0,5 %. En comparación con el mismo trimestre del año anterior, el PIB ajustado estacionalmente se incrementó entre abril y junio un 1,6 % en la zona del euro y un 1,8 % en la UE.