El Mercado Alternativo de Renta Fija deja fuera a la gran mayoría de las pymes

Actualmente, sólo cotizan en este mercado once compañías, con una media de facturación de 605 millones de euros

El Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) se creó en octubre de 2013 para que todas las empresas españolas tuvieran una alternativa para acceder a financiación, pero lo cierto es que las compañías emisoras en este mercado son relativamente grandes para el tamaño que predomina en España, tal y como recoge un informe elaborado por Ángel Boyano, analista de Bravo Capital. Y es que el 97% de ellas factura menos de 2 millones de euros, por lo que no serían emisores potenciales en este mercado. Hasta el momento, han accedido al MARF once compañías: Grupo Ortiz, Copasa, Tecnocom, Eysa, Audax, Elecnor, Tubacex, Europac, Viario A31, Sidecu y Barceló, cuyo total de activos asciende a 9.744 millones de euros.

Además de éstas, Auriga, mediante la sociedad Finalter, lanzó un fondo de titulización de derechos de crédito de pymes. Un fondo que agrupa facturas pendientes de cobro de una multitud de empresas con derechos con una vida media de dos o tres meses. Este bono se lanzó con el objetivo de que el importe emitido se aproximara a los 100 millones de euros a medio plazo.

Desde octubre de 2014, sólo han entrado en el MARF Sidecu, con una emisión de bonos sénior de 55 millones de euros a cinco años y con un interés del 6 %; Viario A31, con una emisión de bonos con estructura «senior secured» de 47 millones con vencimiento a diez años y con un tipo de interés del 5%; Barceló, con una emisión de pagarés por un importe de 50 millones, que amplió a 75 millones, y la ya mencionada titulización de derechos de crédito de pymes llevada a cabo por Auriga.

Fuera de alcance

En cuanto a los tipos de interés a los que están emitiendo, la media para el largo plazo es de 6,45%, aunque se ha detectado una bajada de un 1% aproximadamente en las últimas emisiones con respecto a las primeras.

Los datos muestran la realidad de este mercado, ya que el hecho de que la media de facturación de las empresas emisoras sea de 605 millones y que la mínima sea de 16 millones no está al alcance de la gran mayoría de las empresas españolas. Además, que el Ebitda medio de las compañías emisoras se sitúe en 70 millones o que los recursos propios de las mismas tengan un promedio de 241 millones tampoco ayuda a dar entrada al grueso de compañías de nuestro país, que tanta necesidad de financiación tienen. Desde el nacimiemto del MARF, se han lanzado un total de quince emisiones, nueve a largo plazo y seis a corto. De ellas, tres corresponden a una única empresa, Copasa, que ha emitido dos veces a largo plazo y una a corto.

Las compañías emisoras suelen tener un apalancamiento grande. En este caso, destaca que las que han emitido a corto plazo son las que más apalancadas están, todas en un ratio deuda/Ebitda superior a 3,9. La más apalancada curiosamente es Copasa.

Existen otros muy similares en Europa al Mercado Alternativo de Renta Fija. Por ejemplo, en el italiano Extramot Pro han arraigado fuertemente los minibonos, con los que las compañías de un menor tamaño pueden conseguir cantidades inferiores a las que se dan en España, pagando un interés medio del 6,35%.

En este mercado, por ejemplo, reinan las emisiones inferiores a 10 millones de euros, por lo que las pymes tienen mayores posibilidades de emitir. Y como muestra de esta realidad, un botón. En el MARF italiano se han dado un centenar de emisiones.

Alternativa real

Hasta el momento, una alternativa real para obtener recursos y a la que todas las pymes pueden acceder es la financiación de Bravo Capital, el mercado de capitales para las pequeñas y medianas empresas españolas que, además, no requiere unos gastos de gestión que, en el caso del MARF, sí son exigibles para emitir.

«Afortunadamente, ahora las pymes tienen la posibilidad de acudir directamente al mercado de capitales. Éste es un camino que se está iniciando en España, pero que ya está muy recorrido en otros países y que en empresas pioneras como Bravo Capital pueden encontrar. De esta manera, la financiación empresarial gozaría de una diversificación que, además de encontrarse en mercados públicos y exigentes como el MARF, se podría encontrar en otros privados que aceptan operaciones de un tamaño relativamente menor y con unos requisitos mucho

menos exigentes», señala el analista Ángel Boyano.