El secretario de Estado de la Seguridad Social: «Dejamos que se destruyeran tres millones de empleos»

Dura autocrítica de Octavio Granado por la gestión laboral al inicio de la crisis. «Lo hicimos fatal en 2008»

El secretario de Estado de la Seguridad Social, ayer, antes de inaugurar un curso en Santander
El secretario de Estado de la Seguridad Social, ayer, antes de inaugurar un curso en Santander

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, hizo ayer una dura autocrítica por la gestión que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero llevó a cabo en los comienzos de la crisis económica. «Los socialistas lo hicimos fatal –hasta en cuatro ocasiones repitió esta expresión– en la crisis de 2008. Dejamos que se destruyeran tres millones de puestos de trabajo», dijo en una conferencia en Santander, antes de comparar lo que hizo el Gobierno de Zapatero entonces con lo que hizo en 1992 el de Felipe González.

En su opinión, el Ejecutivo de González sí tomó las medidas necesarias cuando aprobó incentivos a la contratación temporal y a tiempo parcial para frenar la destrucción de empleo. «Teníamos que haber sido capaces de hacer lo que hizo el Gobierno de Felipe González: ¿extendió el trabajo a tiempo parcial? sí; ¿extendió los contratos temporales? sí; ¿y qué consiguió con eso? Pues que no hubiera tres millones personas sin empleo. Porque la crisis de 1992 pudo haber sido tan fastidiada en España como la crisis del 2008», aseveró, admitiendo también que esta fue una «legislación muy dura, muy criticada por los interlocutores sociales, pero es que eso también entra en el sueldo. Dar la razón a la gente cuando la tiene y quitársela cuando no la tiene».

El secretario de Estado de Seguridad Social afirmó también que para la sostenibilidad del sistema de pensiones, a largo plazo, además de incrementar la tasa de natalidad, «España necesita tener inmigrantes».

«Necesitamos inmigrantes porque la pirámide demográfica está muy descompensada y la única forma de compensarla es con gente joven que tengan hijos y que venga a España a trabajar», declaró Granado. Preguntado en concreto sobre la necesidad de incrementar los índices de natalidad, Granados opinó que «en España tener hijos es a medias un milagro y una maldición».

«Siempre que salimos a los foros europeos se dice que España es el país de Europa que tiene la peor política de apoyo a las familias, la mas exigua», lamentó el secretario de Estado antes de inaugurar el curso sobre «La Seguridad Social ante el reto de la digitalización y la jubilación del baby boom: claves para su sostenibilidad».

Para Granado, una política «auténticamente democrática» es aquella en la que «la gente pueda tener los hijos que quiera tener». Según explicó, «antes se tenían más hijos de los que se deseaba porque se les privaba de acceder a medios de control de la natalidad», mientras que ahora, en su opinión, la precariedad laboral, la falta de ayudas públicas y de servicios hace que la gente no pueda tener más hijos. «El Estado español no puede seguir siendo espectador en las políticas de natalidad», subrayó Granado. No obstante, matizó que «hay que ser serios», porque «esto no se arregla solo incrementando la tasa de natalidad».

Para Granado, «la sociedad española necesita tener inmigración». Por ello, considera que «los que quieren defender a los pensionistas y a la vez oponerse a tener una política razonable de inmigración, están faltando a la verdad y engañando a las personas». «Necesitamos inmigrantes porque la pirámide demográfica está muy descompensada y la única forma de compensarla es con gente joven que tengan hijos y que venga a España a trabajar», resumió.