Endesa gana 1.879 millones pese a los recortes de Industria

La temida reforma eléctrica impulsada por el Ministerio de Industria ha restado 659 millones de euros a los beneficios de Endesa sólo en su balance de 2013. Ésta es la principal causa, según la eléctrica, de la reducción del 8% en su cuenta de resultados. Sólo el impulso, otro año más, del negocio en Latinoamérica ha logrado atenuar el descalabro sufrido en España (y Portugal), donde la empresa presidida por Borja Prado pierde un 17% de sus ganancias con respecto al año precedente.

En concreto, el beneficio neto fue de 1.879 millones de euros, apenas 155 millones menos con respecto a las ganancias obtenidas por el grupo en 2012. El negocio en España y Portugal, que representa el 63% de las ganancias de la eléctrica, aportó 1.176 millones, 234 millones menos que en 2012. Por contra, América Latina dejó 703 millones de beneficio, un 13% superior, que se traduce en 79 millones más de ganancia neta generados por el negocio exterior de la compañía. Culpa de ese resultado lo tiene la buena evolución del negocio y al reconocimiento por parte del Gobierno argentino de la compensación de los atrasos acumulados desde 2007 en la variación de costes no trasladados a la tarifa desde esa fecha. Esa partida ha logrado también mitigar la devaluación de los beneficios latinoamericanos por la pérdida de peso de las monedas locales en su cambio con el euro. El mayor peso del negocio en Latinoamérica se refleja en que ya supone más del 51% del Ebitda (beneficio de explotación).

Los ingresos del negocio en España y Portugal se situaron en 21.512 millones, lo que representa una disminución del 7%. De esta cifra, 20.494 millones corresponden a la cifra de ventas (-7%) y 1.018 millones a otros ingresos de explotación (-9%).

En el negocio de España y Portugal, la eléctrica subrayan que las medidas fiscales aplicadas en 2013 (664 millones de euros más en costes, según sus cálculos) y el resto de medidas adoptadas por Industria (269 millones de euros menos en ingresos) han tenido un impacto en el Ebitda de 933 millones de euros. A pesar de ello, el descenso ha sido tan sólo de 519 millones de euros, gracias a la reducción de los costes fijos, por importe de 142 millones de euros; a la evolución positiva del mix de producción debido a la extraordinaria situación hidrológica; y al menor precio durante el año en el mercado mayorista de electricidad, que se ha reducido de media un 10%.

La energética calcula que desde 2012, cuando comenzaron a aplicarse los recortes en el sector eléctrico, el impacto negativo total hasta el pasado año ha sido de 1.329 millones (396 millones en 2012 y los mencionados 933 millones del pasado ejercicio). Endesa recalca que gracias a las medidas operativas, que han logrado una reducción de 142 millones en los costes fijos de 2013, se han compensado en parte los impactos negativos de las medidas fiscales contempladas en la reforma.

Por su parte, la deuda financiera neta se situó en 4.286 millones de euros a 31 de diciembre de 2013, con una disminución de 4.492 millones respecto de la existente a 31 de diciembre de 2012.

La eléctrica anunció que sus derechos de cobro acumulados a finales del pasado año ascendían a 3.146 millones (1.985 millones por el déficit de tarifa y 1.161 millones por extrapeninsulares) y apostó por un nuevo Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (FADE) para hacer frente al desajuste de 3.600 millones de 2013.

Las acciones de la eléctrica tuvieron un leve repunte del 0,19% al cierre de la Bolsa de Madrid tras conocerse sus resultados. Asimismo, y de acuerdo con ellos, se decidió repartir un dividendo de 1,5 euros brutos por acción, un desembolso de 1.588 millones.

La nueva tarifa, para 2015

Por último, la eléctrica advirtió de que el nuevo sistema de cobro planteado por Industria no podrá estar plenamente desarrollado antes de 2015, ya que los sistemas de telecomunicaciones y de facturación «no pueden modificarse antes de 12 a 18 meses» y con una «cuantiosa inversión». «Cuando el nuevo sistema se implante, no antes de 2015, es probable que veamos un elevadísimo nivel de reclamaciones», añadió Endesa.

Tras anular la última subasta trimestral, el Gobierno propuso que a partir del próximo abril el coste de la energía –la mitad del recibo– esté vinculado a la evolución del mercado. Un sistema al que Endesa ve varios problemas: los precios no se conocerán con adecuada antelación al consumo, serán muy volátiles y no resultarán «transparentes» para compararlos con otras ofertas. Asimismo señala que se darán «subsidios» cruzados entre aquellos clientes que no dispongan de contadores inteligentes.