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España se desmarca de la ecotasa que aplicará Francia a los vuelos

El impuesto verde a las aerolíneas, que entará en vigor el 1 de enero de 2020, pretende recaudar más de 180 millones. Las grandes compañías aéreas bajan en bolsa tras el anuncio

El impuesto verde a las aerolíneas, que entará en vigor el 1 de enero de 2020, pretende recaudar más de 180 millones. Las grandes compañías aéreas bajan en bolsa tras el anuncio.

Francia aplicará una ecotasa que cobrará en todos los vuelos que salgan desde su territorio a partir de 2020. La tasa irá desde 1,5 euros hasta los 18 euros en función de la distancia del trayecto y de la categoría del billete. Así, por ejemplo, un vuelo dentro de Europa en clase turista estará sujeto al mínimo importe, mientras que un vuelo intercontinental en clase ejecutiva pagará el máximo, los 18 euros. La nueva tasa afectará a todos los vuelos de todas las aerolíneas que salgan de aeropuertos franceses, sea cual sea su nacionalidad, excepto aquellos que conectan con Córcega o territorios franceses de ultramar.

El futuro impuesto prevé recaudar hasta 182 millones de euros desde el año próximo y los fondos financiarán el transporte diario en Francia, según explicó la ministra francesa de Transporte, Elisabeth Borne, que señaló ayer en París que se gastará buena parte de esos ingresos en inversiones en infraestructuras de transporte más ecológicas.

El Gobierno de Emmanuel Macron quiere reforzar así la regulación ambiental tras haber recibido un serio escarmiento tras su intento fallido de aumentar los impuestos sobre el combustible diésel a finales del año pasado, que se saldó con la irrupción del movimiento de protesta de los chalecos amarillos, que supusieron la peor crisis de su Gobierno hasta la fecha, lo que le ha obligado a buscar alternativas, como esta nueva ecotasa. Francia pretende que la Comisión Europea presione para poner fin a las exenciones fiscales globales para el combustible de avión para reducir las emisiones de CO2.

La noticia cayó como una bomba entre las grandes aerolíneas, que sufrieron bajadas generalizadas en bolsa, siendo las compañías «low cost» las más afectadas.

El debate sobre la sostenibilidad de los medios de transporte ha estado protagonizado recientemente por la propuesta de suprimir vuelos domésticos en los casos en los que exista una conexión ferroviaria con un tiempo que no supere en dos horas y media al del trayecto en avión. El texto fue presentado en la Asamblea Nacional el pasado 24 de mayo, pero fue rechazado. El Gobierno de Macron consideró después que su aplicación debía discutirse a nivel europeo para que fuera realmente eficaz.

La medida, anunciada durante la reunión del Ecofin, suscitó la reacción de varios ministros, incluida la titular española de Economía, Nadia Calviño, que aseguró que el Ejecutivo español no se plantea implantar una tasa como la promulgada en Francia. Para Calviño este medida no es «la primera opción», aunque sí se mostró partidaria de reflexionar sobre diferentes impuestos mediambientales.