Fomento implantará a modo de prueba el desvío de camiones a autopistas

El Ministerio de Fomento se ha comprometido a poner en marcha, a modo de prueba, un sistema de bonificación del 50 % de los peajes en determinadas autopistas que los vehículos pesados podrán utilizar voluntariamente para descongestionar carreteras convencionales, según indica el sector. En el marco de la reunión mantenida ayer entre ambas partes, el Ministerio de Fomento deberá elaborar ahora un documento en el que se detallen los tramos afectados por la medida, que en algunos casos difieren de los presentados inicialmente, según han señalado fuentes de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM).

Aunque no se ha especificado el tiempo de prueba para testar la medida, el sector considera que haría falta un año a fin de comprobar la estacionalidad, la climatología o el volumen de tráfico.

El objetivo de esta propuesta es conocer de forma detallada en qué tramos y a qué horas tiene sentido el desvió de tráfico pesado de las carreteras convencionales a las autopistas de peaje.

El sector de transporte de mercancías se muestra dispuesto a comenzar con el periodo de prueba cuando así lo considere Fomento y añade que si esta fórmula les compensa sin duda la van a utilizar.

CETM valora que la Administración haya aceptado el carácter voluntario de esta medida y manifiesta su compromiso por reducir la congestión y mejorar la seguridad vial de las carreteras españolas.

A comienzos de febrero, la ministra de Fomento, Ana Pastor, avanzó que el plan se extendería sobre un total de 16 tramos y 1.300 kilómetros.

El objetivo de esta medida, añadió, es evitar la congestión de las carreteras convencionales, mejorar la seguridad vial y disminuir los costes.

Desde el sector rechazaban que la medida fuera obligatoria y aseguraban que sólo estarían dispuestos a hacer uso de ella si existía una subvención al peaje y si se dejaba a elección del conductor optar por circular por la autopista o la carretera convencional.

El PSOE también criticaba la medida y asegura que el Gobierno pretendía utilizar como argumento la seguridad vial y la congestión de las carreteras nacionales al querer penalizar a los transportistas con el pago del 50 % del peaje en esos recorridos con el único fin de subvencionar las pérdidas de las autopistas de peaje en quiebra.