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Gana 1.000 euros a los 15 años: así es la FP alemana que copiará España

Los alumnos que optan por este tipo de formación tienen que dar solución a encargos reales que se hacen en las empresas

Rolls-Royce forma a jóvenes para convertirse en mecánicos aeronáuticos en Berlín
Rolls-Royce forma a jóvenes para convertirse en mecánicos aeronáuticos en Berlín

El 50% de los alumnos alemanes elige estudiar FP Dual; en España, sólo el 3%. La mayoría consigue empleo en la empresa en la que hace prácticas.

Imagine que su hijo tiene 15 años y que se ha decidido a estudiar una FP para formarse como especialista en mecatrónica para la tecnología de la refrigeración. Es decir, para instalar, mantener y reparar las instalaciones de regulación de la temperatura (calefacción y refrigeración). Dos semanas las pasa trabajando en una empresa del sector, formándose como aprendiz, y la tercera acude a clase para adquirir conocimientos teóricos. Cobra entre 650 y 1.000 euros mensuales brutos (dependiendo de la empresa) durante el tiempo de formación, que suele durar unos tres años y medio y, cuando consiga la acreditación necesaria, puede llegar a tener una retribución de 2.500 euros al mes como empleado de la empresa. ¿Le parece buena salida profesional? Es lo que se ofrece en la escuela pública de FP Dual Max-Taut Schule de Berlín.

Cuando terminan de formarse, casi todos los alumnos acaban recibiendo una oferta de trabajo de la empresa en la que han hecho prácticas. En esta especialidad, y en casi todas las que se ofertan. Hay más plazas que solicitantes. Sólo en Berlín hay 44 escuelas, cada una especializada en un perfil profesional diferente, que cooperan con 700 empresas. No hay asignaturas como tal, los alumnos trabajan por proyectos.Se examinan de casos reales, de encargos concretos que se hacen a las propias empresas en las que están haciendo prácticas. El lunes se plantea el encargo y el viernes tiene que estar resuelto por los alumnos.

Modelo extensible

El modelo es extensible a toda Alemania, donde el 50% elige la FP Dual, que combina formación práctica con teórica y eso permite conseguir mayor empleabilidad a los jóvenes. En España, sólo elige este tipo de formación un 3% de los jóvenes, una opción que viene lastrada por la idea de que quienes eligen este camino académico optan por una opción de segunda categoría.

¿Y qué pasa con los más rezagados, con aquellos que, por diversos motivos han encontrado más dificultades para «engancharse» al sistema, aquellos que en España serían los alumnos de la FP Básica? «A estos jóvenes que tienen problemas con los estudios, familiares, amorosos o económicos, primero se les ayuda a obtener el graduado (el equivalente a la ESO) y luego a conseguir prácticas profesionales. Incluso hay algunos que tienen problemas con las drogas y también se les da asesoramiento en este ámbito y hasta en el psicológico», explica Cristina Montero, la pedagoga de Max-Taut Schule, una española afincada en Alemania desde hace 20 años. El 30% de estos alumnos con grandes dificultades sale adelante y consigue un trabajo, asegura. El objetivo es que nadie se quede por el camino.

Y si no le atrae la refrigeración, el modelo también es extensible a otras 330 profesiones, entre ellos la Enfermería, donde estos estudios son una FP Dual y va camino de convertirse en un grado universitario. En el hospital público Charité, el equivalente al hospital madrileño La Paz, cualquier joven con un mínimo de 16 años puede presentar su solicitud y acceder a una FP Dual después de pasar un examen de selección que incluye conocimientos culturales básicos y una prueba de actitud en la que se evalúa, entre otras cuestiones, la capacidad de empatizar con otras personas. Algunos, como la berlinesa Franca Schaver, solicitaron entrar después de hacer un año de voluntariado en una residencia de ancianos, algo común en Alemania entre los jóvenes. El espíritu de equipo es otro de los factores que se valoran para el acceso a esta FP. «Uno de los ejercicios consistía en hacer una tarea en grupo en la que se daban hojas de papel y pegamento con las que los alumnos tenían que hacer un puente que sujetase una botella llena de agua durante unos minutos. Lo importante no era ver el puente en sí, que es prácticamente imposible de conseguir, sino comprobar cómo interactúan los aspirantes, quien tiene capacidad de liderazgo...», explica Judith Heepe, directora de servicios de enfermería de Charité.

En esta FP, las mutuas de seguros son las que financian la formación y los estudiantes llegan a recibir entre 1.000 y 1.300 euros brutos. La ratio es un profesor por cada 15 alumnos.

¿Por qué interesa tanto a las empresas participar activamente en el proceso de formación? «No nos queda más remedio que hacerlo porque nos falta personal cualificado para lo que demanda el mercado y de esta manera conseguimos que los conocimientos estén actualizados», explica Anore Wiegand, responsable de la panificadora Beumer y Lutum, situada a las afueras de Berlín.

En Alemania, todas las empresas están organizadas en cámaras, dependiendo de su grupo profesional. Es obligatorio afiliarse y son las que defienden sus intereses frente al Estado. Su función es clave porque supervisan la formación y participan en los exámenes que se hacen a los alumnos. Además, ofrecen la formación complementaria que no pueden aportar las pymes. «Las pequeñas y medianas empresas financian estos cursos que impartimos porque ellas son las principales interesadas, ya que consiguen que los alumnos traigan conocimiento a sus empresas», asegura Ulrich Wiegand, director general de la Cámara de Artesanos y Oficios de Berlín.

Finlandia es para la educación obligatoria, lo que Alemania es para la FP. Ambos países son el espejo en el que España se mira. Y, en lo que concierne a la FP Dual, el país germano lleva más de una década de adelanto. Precisamente, los expertos consideran que uno de los motivos que han hecho de España uno de los países con mayor tasa de desempleo juvenil en toda Europa es la falta de ajuste entre la cualificación que demandan las empresas y la que disponen los jóvenes. El Ministerio de Educación y Formación Profesional ya está empezando a dar los primeros pasos para reformar la FP porque se estima que, en el plazo de cinco años, la mitad de los puestos de trabajo del futuro requerirán una formación de grado medio, que es el que corresponde al de FP, pero España no está a nivel europeo en cuanto al número de titulaciones.

Algunas comunidades autónomas cuentan ya con formación que podría estar a la altura de la FP alemana, pero aún queda mucho camino por recorrer.

«En el País Vasco, la Formación Profesional dual está recibiendo muchísimo apoyo de la Administración, pero falta tiempo y una regulación estatal con mínimos comunes, mucha labor de apoyo a las familias y de orientación para que esta opción deje de verse como de segunda categoría. Y es que cuando uno no sabe qué hacer con su vida profesional, la mejor opción es apostar por una vía corta de dos años que proporciona experiencia en la empresa, madurez y ayuda a los jóvenes a elegir si quieren seguir en esa profesión o continuar estudiando en la universidad», explica, Clara Bassols, directora de la Fundación Bertelsmann, que trabaja activamente en España por impulsar la FP Dual.

CLAVES

Catálogo de profesiones: Los alumnos alemanes pueden elegir entre 330 oficios del sector servicios, la artesanía o de industria tecnológica puntera. El 60% de los que eligen FP Dual lo hacen en profesiones relacionadas con la industria y el comercio.

Cómo conseguir una plaza: Son los jóvenes los que tienen que encargarse de buscar plaza para su aprendizaje. Hay un portal web con información sobre contenidos y después se deben ser ellos los que se postulen ante la empresa y esperar a ser seleccionados.

El rol de las empresas: Ellas son las que ofrecen puestos en función de lo que necesitan y pagan el sueldo a los aprendices. Tienen personal que se encarga de asumir la formación y así consigue personal altamente cualificado. Después, ofrecen empleo remunerado.

El rol de los centros: La parte práctica se aprende en las empresas, pero la teórica se aprende en los centros. Los aprendices suelen tener entre ocho y doce horas de clase uno o dos días por semana, el resto es en la empresa. Si ésta lejos, la formación se imparte por bloques.

Cómo se examina: Dependiendo del sector, todas las empresas están organizadas en torno a una Cámara. Asesoran a las empresas, supervisan la formación y los aprendices deben hacer un examen final que corrigen las Cámaras. El Estado financia parte del sistema.