Guindos: «Fuera de España, nadie da la más mínima posibilidad a la secesión de Cataluña»

“La independencia de Cataluña tendría un impacto extremadamente negativo sobre la sociedad catalana que el Gobierno no va a dejar que ocurra», ha dicho

El ministro de Economía, Luis de Guindos, antes de su intervención en la XXXIII Reunión del Círculo de Economía de Sitges.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, antes de su intervención en la XXXIII Reunión del Círculo de Economía de Sitges.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha criticado hoy el discurso populista del gobierno catalán y ha advertido que la independencia de Cataluña tendría un impacto “extremadamente negativo” sobre la sociedad catalana, por lo que el Ejecutivo “no va a dejar que ocurra”.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha criticado hoy el discurso populista del gobierno catalán y ha advertido que la independencia de Cataluña tendría un impacto “extremadamente negativo” sobre la sociedad catalana, por lo que el Ejecutivo “no va a dejar que ocurra”.

“¿Que queremos sacar a la economía catalana de la zona euro? ¡Pero si estamos hablando de integración! El proceso es justamente al revés”, ha exclamado Guindos en la XXIII Reunión del Círculo de Economía de Sitges.

Luis de Guindos, que participa en la Reunión de Sitges por quinto año consecutivo, ha comentado que el Gobierno está dispuesto a acometer la reforma de la financiación autonómica y ha precisado que el sistema resultante tendrá que combinar dos factores: la suficiencia de la financiación y la responsabilidad en la utilización de los recursos públicos.

Guindos ha afirmado que “fuera nadie le da la más mínima posibilidad a la secesión de Cataluña”. “Ningún territorio de la UE la contempla. Otra cosa es que podamos dialogar”, ha añadido el ministro, que ha apostado por la integración para la prosperidad de la sociedad catalana y de toda España, y por dejar a un lado el populismo.

“Los populismos y las recetas simplistas llevan a la melancolía y, en muchas ocasiones, al empobrecimiento”, y ha indicado que uno de los rasgos del populismo es creer que el enemigo es exterior y que, cuando se demuestra lo contrario, solo conlleva desafección, desánimo

y desazón social.

“La independencia de Cataluña tendría un impacto extremadamente negativo sobre la sociedad catalana que el Gobierno no va a dejar que ocurra. Queremos sacar la economía catalana de la zona euro cuando de lo que estamos hablando es de integración en Europa. El proceso es al revés”, ha asegurado.

Sin embargo, la independencia de Cataluña no es solo una cuestión de racionalidad económica, sino también de legalidad, ha dicho: “Un gobierno tiene que respetar siempre la Ley. No puede hacer todo lo que quiera”.

Por eso, el ministro ha invitado al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a defender su plan sobre el referéndum en las Cortes, “que es donde está la soberanía nacional”.

El ministro repite este año como ponente de las jornadas del Círculo de Economía, que celebra su XXXIII Reunión Anual bajo el título ‘Sociedad, Política y Economía en tiempos de incertidumbre’, patrocinada por KPMG, Indra y CaixaBank y con nutrida participación empresarial.

Crecimientos por encima del 3%

El ministro ha resaltado la buena marcha de la economía española y ha asegurado que este año “va a ser difícil que crezca menos del 3 %”.

Ha explicado, no obstante, que el tamaño de la empresa española es “pequeño, tiene una escala reducida”, y que ello tiene implicaciones desde el punto de vista de la innovación, la internacionalización, la exportación, el gobierno corporativo o el acceso a financiación.

“Hay que incrementar la escala de la empresa española”, ya que si el tamaño de las compañías españolas fuera similar al de las británicas el PIB del país sería 7,5 puntos superior al actual.

Si la empresa española tuviera el tamaño medio europeo, entonces el PIB de España “podría dar un salto adicional de en torno a 3,5 puntos”, ha añadido.

En cuanto a la opa de Atlantia sobre Abertis, ha reiterado que el Gobierno defenderá siempre el interés general, aunque ha recordado que no entra “lo más mínimo” en asuntos como las condiciones, el precio o la negociación, ya que es una operación entre empresas privadas.

El Ejecutivo sólo puede actuar en lo que respecta a la normativa de competencia y del mercado de capitales, así como en lo que atañe a Hispasat, participada por Abertis, ya que una modificación de su estructura accionarial requiere autorización.

Lo más importante de esta operación, ha señalado, es que Abertis tiene concesiones en España que vencen en los próximos dos o tres años y que el Gobierno, en este asunto, “tendrá que hacer lo que tenga hacer desde el punto de vista del interés general y la economía española”.

Las jornadas del Círculo de Economía de Sitges han estado marcadas, un año más, por la tensión entre los gobiernos español y catalán a cuenta de las aspiraciones independentistas de Cataluña.

Para el titular de economía son irracionales las aspiraciones secesionistas del ejecutivo que lidera Carles Puigdemont y ha tendido la mano a dialogar con Cataluña para hallar una solución al debate independentista, aunque siempre dentro de la legalidad.

“La independencia tendría un impacto extremadamente negativo sobre la sociedad catalana que el Gobierno de España no va a dejar que ocurra”, ha manifestado ante los empresarios asistentes

En su opinión hay dos rasgos que caracterizan las políticas populistas: “el enemigo exterior y las recetas simplistas”.

“Donde han llegado los populistas al poder llega el desánimo y la desazón social, porque se pone de manifiesto que el enemigo no está siempre fuera, en absoluto, y las recetas simplistas únicamente llevan a la melancolía y en muchas ocasiones al empobrecimiento”, ha continuado.

Por otro lado, ha considerado “bueno” que se haya eliminado la incertidumbre acerca de quién ocuparía la secretaría general del PSOE, después de la victoria de Pedro Sánchez.

Tras afirmar que espera contar con la colaboración del PSOE en materia económica, ha recordado que en breve el Gobierno debe trasponer una directiva comunitaria sobre crédito hipotecario, una iniciativa en la que espera tener la colaboración de los socialistas, porque es un partido “importantísimo para España”.