La «era Alierta» se cierra con un beneficio de 66.399 millones

Desde que César Alierta asumiese la presidencia de Telefónica en julio de 2000, la compañía ha vivido una transformación que ha multiplicado por cuatro su presencia de mercado en todo el mundo. Mientras que en 2001 Telefónica contaba con 78 millones de clientes –en realidad, accesos de telefonía fija, móvil, internet y televisión–, al cierre de 2015 la cifra se elevaba hasta superar los 322 millones de clientes, un 311% más. Además, la firma está situada como la sexta mayor operadora de telecomunicaciones de todo el mundo por número de clientes, en un ranking en el que tres de las cuatro primeras posiciones están copadas por compañías chinas. Esa fortaleza de Telefónica se sustenta, además de en España, en Latinoamérica. Allí cuenta con una importantísima presencia, destacando Brasil como su mercado más potente. En Europa, Alemania es su otra punta de lanza. Entre el país germano, España y Brasil concentran dos de cada tres euros facturados por la empresa.

La evolución en las cuentas de las principales magnitudes ha sido muy positiva en los tres lustros que Alierta se ha mantenido como presidente. Desde 2001, los beneficios acumulados de Telefónica alcanzan los 66.399 millones de euros, de los que 40.000 millones han ido destinados a dividendos para los accionistas. En esos 15 años, 2010 fue el mejor, con unas ganancias de 10.167 millones, récord absoluto de la compañía. La cifra de negocios ha pasado de 31.000 a más de 47.000 millones de euros.