La hora de los emprendedores

El Gobierno exhibe la nueva normativa como ejemplo de compromiso con su programa. Asegura que demuestra que trabaja para bajar los impuestos. Santamaría dice que es una reforma «dirigida a la mayoría del tejido industrial, del que depende el empleo». El 99% de las empresas tiene menos de 250 trabajadores

Santamaría, en la rueda de prensa de ayer
Santamaría, en la rueda de prensa de ayer

El Consejo de Ministros dio ayer luz verde a la ley de emprendedores, una de las promesas estrella, junto con la reforma de la Administración Pública, del programa con el que el PP se presentó a las elecciones generales en 2011.

El Consejo de Ministros dio ayer luz verde a la ley de emprendedores, una de las promesas estrella, junto con la reforma de la Administración Pública, del programa con el que el PP se presentó a las elecciones generales en 2011. El momento del cumplimiento de este compromiso no podía ser más oportuno para el Gobierno ya que permitió a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, utilizar este proyecto en positivo y con incentivos fiscales como un muro frente a las insistentes preguntas sobre las últimas declaraciones del ex presidente del Gobierno José María Aznar en Antena 3. En esta entrevista, Aznar criticó medidas del Ejecutivo como la subida de impuestos y dejó la puerta abierta a tener de nuevo más presencia en la política. «La mejor forma de contestar no es con palabras, sino con hechos», sentenció la vicepresidenta blandiendo la nueva norma.

Medidas fiscales

En ningún momento entró en el cuerpo a cuerpo con el ex presidente, siguiendo el deseo de Mariano Rajoy de no alimentar en la arena pública el rifirrafe dialéctico con él para preservar la imagen de unidad tanto a nivel territorial como en el grupo parlamentario. El Ejecutivo sostiene que esta reforma en apoyo de los nuevos empresarios confirma que está trabajando para bajar lo antes posible los impuestos, y como muestra de ello, Sáenz de Santamaría resaltó las medidas fiscales que incluye la nueva ley, como el régimen especial de criterio de caja en el IVA para autónomos y pymes. A partir de enero se hará así efectiva una iniciativa, también del programa electoral, con la que el Partido Popular dio mucha «guerra» cuando estaba el Partido Socialista en el Gobierno y que supondrá que no se tendrá que pagar este impuesto hasta que se cobre la factura. Beneficiará a casi 2,5 millones de pymes. En la nueva norma también se incluyen otras medidas en materia fiscal anunciadas, o ya aprobadas, como el permiso de tributar por un Impuesto de Sociedades reducido, una disminución del 20 por ciento en los rendimientos netos de la declaración del IRPF y la exención completa de este impuesto cuando se capitalice la prestación por desempleo.

Con esta ley de emprendedores en la mano, el Gobierno miró ayer hacia adelante con dos argumentos que entre líneas daban respuesta a la enmienda planteada por el ex presidente. El primero de ellos, el de que siguen aplicando su plan de reformas y moviéndose. El segundo, el de que esta España no tiene nada que ver con la que recibió Aznar en el 96 y que en estas circunstancias la urgencia era evitar el «rescate total». Y que hecho esto, llega el momento de aplicar el programa electoral y de poner en marcha normas que facilitan «la actividad emprendedora y empresarial».

El Gobierno pasa así página de una polémica que, inevitablemente, llega a los «cuadros» intermedios del partido y a la militancia a la espera de que el lunes José María Aznar participe en un acto institucional en el Congreso de los Diputados con el presidente de la Cámara, Jesús Posada. Toda la atención estará en sus palabras, pero también en quiénes acuden y en quiénes se ausentan de este acto. La presencia ministerial no será del más alto nivel.

Impulso reformista

En cuanto al nuevo marco para emprendedores, en su espíritu ésta es una reforma que permite al Gobierno de Mariano Rajoy recuperar el discurso en positivo en clave doméstica y trasladar además a Bruselas el mensaje de que mantiene su compromiso reformista. «Es una reforma dirigida a la mayoría del tejido empresarial, del que depende el empleo», explicó Sáenz de Santamaría. El 99 por ciento de las empresas en España tiene menos de 250 trabajadores y el 80 por ciento, menos de nueve empleados.

Esta ley incluye apoyo a la financiación, bonificaciones a la contratación, facilidades para acceder a la contratación pública y ayudas fiscales a la inversión, y forma parte del Plan Nacional de Reformas remitido a Bruselas. Su proceso de elaboración ha sido muy complejo porque afecta prácticamente a todo el Gobierno por el carácter multilateral de sus actuaciones. Entre ellas, está la nueva figura del «emprendedor de responsabilidad limitada», que permitirá a los nuevos empresarios no tener que responder con su hogar por las deudas de la empresa, con un tope de 300.000 euros de las deudas derivadas de su actividad empresarial, no a las adquiridas con la Administración Pública, y siempre que cumplan los requisitos marcados en la ley. Además se establece un mecanismo para impulsar la segunda oportunidad empresarial, que permitirá acudir a una vía extrajudicial de negociación en vez de al concurso de acreedores.

Otras medidas son la concesión del permiso de residencia a los extranjeros que emprendan o que adquieran una vivienda habitual; la figura de sociedad limitada de formación, que permitirá la creación de sociedades con un capital inferior a los 3.000 euros y con un régimen similar al de las sociedades de responsabilidad limitada; los puntos de atención al emprendedor, ventanillas únicas para realizar los trámites para el inicio, ejercicio y cese de la actividad empresarial; o los cambios normativos dirigidos a reducir las cargas administrativas.